Un fuerte temporal de viento y lluvia afecta a la provincia de Neuquén y provoca altos niveles de turbiedad en el río Neuquén, lo que genera restricciones en el servicio de agua potable en distintas localidades.
Según informa el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), la situación obliga a realizar maniobras operativas e incluso a paralizar plantas potabilizadoras, debido al ingreso masivo de sedimentos al río tras las intensas lluvias.
Desde el organismo explican que, cuando la turbiedad alcanza niveles críticos, los procesos de potabilización deben detenerse, ya que la aplicación de productos químicos no resulta suficiente. Esta medida impacta de manera directa en el abastecimiento domiciliario.
Las localidades de Andacollo y Chos Malal se encuentran entre las más afectadas. En ambos casos, las plantas potabilizadoras permanecen fuera de servicio, con restricciones en el suministro de agua.
En Cutral Co y Plaza Huincul, a la turbiedad del agua se suman problemas en la línea de media tensión del EPEN que abastece al Sistema Buena Esperanza, lo que provoca salidas de servicio intermitentes.
En paralelo, el sistema que se alimenta desde el lago Barreales funciona con normalidad y permite garantizar el servicio durante el día, aunque por la noche el abastecimiento se restringe para recuperar niveles en las cisternas.
En Neuquén capital, el sistema Mari Menuco no presenta fallas estructurales y la cuenca del río Limay no se ve afectada. Sin embargo, el aumento de la turbiedad en el lago ralentiza el proceso de potabilización, lo que genera una leve disminución en el caudal tratado.
Desde el EPAS indican que los equipos técnicos monitorean la situación de forma permanente y que el servicio se normaliza progresivamente a medida que mejoran las condiciones climáticas. Además, solicitan a los usuarios extremar el cuidado del agua disponible.
Ante inconvenientes, se encuentra habilitado el 0800-222-4827 del Centro de Atención al Usuario del EPAS.
