El subsecretario de Trabajo de Neuquén, Pablo Castillo, explicó que la fruticultura regional atraviesa una marcada caída en la demanda de mano de obra, producto de las tormentas registradas a fines de 2025. El fenómeno afectó con mayor intensidad a Río Negro y redujo de forma significativa el volumen de fruta disponible para la cosecha.
Según detalló el funcionario, en zonas como San Patricio del Chañar y Añelo también se consolidó un proceso de desmonte y cambio de matriz productiva, con productores que dejaron la fruticultura para avanzar hacia cultivos como la alfalfa. Esta transformación profundizó la baja en la necesidad de trabajadores temporarios y golpeó de lleno a los trabajadores golondrina, especialmente en la cosecha de pera, que requiere mano de obra capacitada.
Pese a este escenario, durante enero arribaron colectivos con trabajadores provenientes principalmente de Tucumán y Río Negro, muchos de ellos sin empleo garantizado ni destino definido. Castillo advirtió que algunos sectores cobraban por el traslado, aun sabiendo que no había trabajo disponible, lo que dejó a muchas personas en una situación de extrema vulnerabilidad.
La situación generó preocupación en localidades como Vista Alegre, Centenario y El Chañar, donde numerosos trabajadores quedaron circulando en la vía pública con la expectativa de conseguir empleo. “Es difícil manejarlo porque no se le puede decir a una persona que no baje del colectivo”, señaló el subsecretario.
Ante este panorama, el gobierno provincial desplegó un operativo conjunto con intendentes, fuerzas de seguridad y organismos nacionales. Participaron Transporte de Neuquén, Gendarmería, RENATRE, UATRE y autoridades municipales, bajo la coordinación del ministro Marcelo Castelli.
Además, se estableció contacto directo con el gobierno de Tucumán para frenar el envío desordenado de trabajadores. La directiva fue clara: quienes no contaban con alta laboral o empleo confirmado debían regresar en un plazo de 48 a 72 horas.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que la prioridad fue evitar que las personas quedaran varadas, sin vivienda ni condiciones dignas. En ese marco, los colectivos debieron retornar con los trabajadores, ya que el permiso de ingreso estaba vinculado exclusivamente a la existencia de un trabajo concreto.
