Se trata de la llamada “Plastic Eating” o dieta de “comer plástico”, una práctica que se ha vuelto y que promete ayudar a adelgazar sin consumir calorías. Aunque el nombre puede parecer exagerado, la dinámica realmente involucra el uso de plástico al momento de comer, lo que ha encendido las alertas entre expertos.
De acuerdo con especialistas en nutrición y salud, esta tendencia no solo carece de sustento científico, sino que también podría provocar problemas físicos e incluso fomentar conductas asociadas con trastornos alimentarios.
¿En qué consiste la dieta de “comer plástico”?
La tendencia conocida como Plastic Eating consiste en masticar alimentos envueltos en plástico o film transparente para después escupirlos, con la idea de experimentar la sensación de comer sin ingerir calorías.
En los videos que circulan en redes sociales, algunas personas colocan papel film alrededor de la boca o utilizan fundas de plástico para la lengua antes de introducir comida en la boca. Posteriormente mastican el alimento y lo escupen, sin llegar a tragarlo.
El objetivo de esta práctica es engañar al cerebro, simulando el placer sensorial de comer para generar una sensación de saciedad sin consumir realmente los alimentos. Según quienes promueven la tendencia, esto ayudaría a reducir el apetito y, supuestamente, facilitar la pérdida de peso.
Los riesgos que advierten los expertos
Especialistas en salud advierten que esta práctica puede tener riesgos importantes para el organismo, además de reforzar hábitos poco saludables relacionados con la alimentación.
- Uno de los principales peligros es la asfixia. Si durante el proceso la persona traga el plástico de forma accidental o este se desplaza hacia las vías respiratorias, podría obstruir el paso del aire y provocar una emergencia médica.
- Riesgo de que el plástico llegue al sistema digestivo. En ese caso, el material podría causar irritación, molestias gastrointestinales o incluso una obstrucción intestinal que requiera tratamiento médico urgente.
- Posible ingesta de microplásticos. Si el plástico se rompe durante la masticación, pequeñas partículas podrían entrar al organismo.
