Descansar adecuadamente es una necesidad básica que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente. Durante el sueño, nuestro organismo se recupera, se regulan ciertos procesos hormonales y realiza funciones que resultan clave para la energía, el estado de ánimo y la , llegando incluso a influir en problemas que no parecen estar conectados con cómo dormimos, por ejemplo, nuestro peso.
Si descuidamos el hábito del descanso adecuado, nuestro cuerpo comenzará a presentar síntomas muy puntuales. La falta de sueño y el cansancio prolongado pueden ocasionar dificultad para concentrarnos, cambios en el humor o afectar nuestro sistema inmune. Más allá de eso, hay muchos que no siempre se consideran, pero que también pueden verse alterados por este problema.
Durante los últimos años, el descanso y el sueño correcto han cobrado mayor relevancia dentro de la salud integral de las personas y se ha relacionado la falta del mismo con problemas metabólicos, enfermedades cardiovasculares, alteraciones en la alimentación y muchas otras afecciones. Dormir sin tomar en cuenta la cantidad de descanso necesario o la calidad del mismo puede traer efectos acumulativos que van más allá del simple insomnio.
Cómo influye un mal descanso en tu peso y alimentación
Descansar de manera inadecuada puede llegar a alterar la forma en la que tu cuerpo regula su apetito. Si no descansas lo suficiente, el organismo genera desequilibrios hormonales, aumentando la sensación de hambre y reduciendo la saciedad. Esto puede llevarte a comer más alimentos de lo habitual y, sobre todo, aquellos que son ricos en calorías, grasas y azúcares. Asimismo, debido a que pasas más tiempo despierto, también aumentan las oportunidades de consumir alimento a lo largo del día.
También hay estudios que han relacionado la falta de sueño con la ingesta calórica y la acumulación de grasa, sobre todo en la zona abdominal. Este tipo de grasa está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y enfermedades metabólicas, lo que refuerza lo importante que resulta mantener hábitos de descanso saludables como parte de un estilo de vida balanceado. Y, aunque el peso no va a depender exclusivamente de estos elementos, cuidar tu sueño puede ayudarte a manejar de mejor forma problemas como el sobrepeso y la obesidad.
Si lo que buscas es mejorar tu calidad de sueño, algunos consejos saludables que conviene implementar en tu rutina son: establecer horarios fijos para dormir y despertar, evitar el uso excesivo de pantallas antes de ir a dormir y procurar descansar en un ambiente cómodo, oscuro y silencioso. Evita consumir cafeína por la noche y mantén una rutina relajante antes del descanso. Todos estos cambios pequeños pueden hacer una gran diferencia a largo plazo.
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