La piel es uno de que más es afectado por los cambios del clima, pues es la parte del cuerpo que constantemente está expuesta al viento, el frío, la contaminación o la exposición constante al sol. Todo esto puede llegar a provocar problemas en la piel como irritación, envejecimiento prematuro y resequedad, sobre todo si no le damos el cuidado adecuado tanto por fuera como por dentro.
Aunque muchas veces solemos pensar que cremas, protectores solares, sueros y mascarillas es lo único necesario para cuidar de la piel, la alimentación también juega un papel muy importante en la salud de este órgano. Si consumimos los nutrientes adecuados, podemos fortalecer la barrera cutánea, procurar y proteger nuestra piel frente al clima y otras agresiones externas.
Eso sí, toma en cuenta que los nutrientes de los que te hablaremos aquí no son los únicos que necesita tu piel ni necesariamente los más importantes. Se trata de elementos a los que vale la pena ponerles atención para incluirlos en una dieta balanceada. No hay ningún alimento que por sí solo haga milagros y proteja tu piel de cualquier daño, pero al consumirlos constantemente podemos aprovechar sus beneficios para hacer una diferencia en nuestra salud cutánea.
Ácidos grasos omega 3
Los ácidos grasos omega 3 resultan muy importantes para mantener tu piel fuerte e hidratada. Al fortalecer la barrera natural de este órgano, evitamos la pérdida de agua, sobre todo cuando el clima es frío o seco. Se trata de un nutriente que podemos encontrar con facilidad en pescados como la sardina o el salmón, las semillas de chía, la linaza y otros alimentos similares. Es muy fácil de integrar en smoothies y ensaladas.
Vitamina E
Un elemento muy aprovechado en la cosmética por su capacidad para nutrir y proteger la piel contra la resequedad y el daño ambiental. Puede actuar como antioxidante y nos ayuda a mantener nuestra piel suave y elástica. La vitamina E se puede obtener a partir de alimentos como los frutos secos, el aceite de oliva y el aguacate, pero no son los únicos. Hay muchos básicos en tu cocina que probablemente puedan brindarte este tipo de vitamina.
Vitamina C
Este nutriente es otra de las vitaminas importantes y fundamentales para nuestra piel, ya que ayuda en la producción de colágeno, una proteína que nos ayuda a mantener la piel firme. La vitamina C también puede ayudarnos a prevenir las manchas causadas por el sol y reparar el daño celular. Y lo mejor de todo es que se puede obtener muy fácilmente de elementos cítricos como la naranja o el limón, pero también existen otras frutas y verduras que pueden brindártela.
Betacarotenos
Se trata de elementos precursores de la vitamina A, es decir, son necesarios para la producción de este nutriente. Ayudan a regenerar la piel y la preparan para la exposición solar, contribuyen a mantener el tono de tu piel uniforme y con un aspecto saludable. Para consumirlos, necesitarás incluir en tu dieta alimentos de color naranja como la calabaza, la papaya, el camote o la zanahoria.
Polifenoles
Por supuesto, no podíamos olvidarnos de los antioxidantes. Los polifenoles son esta clase de nutrientes; nos ayudan a combatir el daño causado por los radicales libres y a proteger la piel en condiciones de clima extremo. Ayudan a retrasar el envejecimiento de este órgano y a mantenerlo en buen estado. Si quieres obtenerlos, consume té verde, frutos rojos y chocolate oscuro con alto contenido de cacao.
Pehuenia Online
Periodismo local. Identidad patagónica. Buenas historias, bien contadas.
