¿los Filtros de Agua Realmente Funcionan? Esto Dicen los Expertos de los CDC

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¿los Filtros de Agua Realmente Funcionan? Esto Dicen los Expertos de los CDC
Agua pura: los estándares internacionales que garantizan que tu filtro realmente está trabajando. Foto: Magnific/ Imagen ilustrativa

La compra de un filtro de agua suele hacerse pensando en mejorar el sabor o por miedo a los contaminantes. Sin embargo, existe una realidad que pocos consideran: un filtro que mejora el gusto del agua no necesariamente la hace más segura, y uno que elimina bacterias podría no estar quitando químicos pesados. De acuerdo con los CDC, el primer paso para saber si necesitas un filtro no es ir a la tienda, sino analizar la calidad del agua de tu localidad o pozo.

El mito del sabor vs. la seguridad

Es común pensar que si el sabe bien, está limpia. Los expertos advierten que el sabor, el olor y la apariencia no siempre son indicadores de seguridad. Muchos microbios y sustancias químicas dañinas son incoloros e insípidos.

  • Filtros de jarra y refrigerador: La mayoría usa carbón activado, diseñado principalmente bajo el Estándar 42 de NSF (sabor y olor). Son excelentes para quitar el gusto a cloro, pero generalmente no eliminan virus ni todas las bacterias.
  • Filtros de Ósmosis Inversa: Son de los más completos, ya que eliminan microbios y una amplia gama de químicos como plomo, cobre, arsénico y fluoruro.

¿Qué debes buscar en la etiqueta?

Para saber si un filtro realmente funciona para lo que necesitas, los CDC recomiendan revisar las certificaciones de NSF International. Aquí los códigos clave:

  • Estándar 53 o 58: Busca estos números si te preocupa la reducción de quistes (parásitos como Giardia o Cryptosporidium).
  • Tamaño del poro: Para eliminar bacterias (como E. coli), el filtro debe tener un tamaño de poro absoluto de 0.3 micrones o menos. Si solo buscas eliminar parásitos, con 1 micrón es suficiente.
Ciencia en tu cocina: por qué leer la etiqueta del filtro es tan importante como el filtro mismo. Crédito: Canva/ Imagen ilustrativa

El riesgo de un filtro mal mantenido

Un filtro puede volverse contraproducente si no se cuida. Los expertos señalan que, con el tiempo, los filtros acumulan las mismas sustancias que retienen, convirtiéndose en focos de reproducción de microbios.

  • Mantenimiento: Es vital cambiar los cartuchos según las instrucciones del fabricante.
  • Precaución: Si tienes el sistema inmunitario debilitado, los CDC sugieren que otra persona cambie los filtros por ti, para evitar la exposición directa a los contaminantes acumulados.

¿Realmente lo necesitas?

Si tu agua proviene de un sistema público en México o cualquier ciudad con normativas estrictas, es probable que ya sea segura y solo necesites un filtro de carbón para el sabor. Sin embargo, si obtienes agua de un pozo o sistema de recolección de lluvia, un sistema de filtración robusto no es un lujo, sino una necesidad básica de prevención.

Los filtros funcionan siempre y cuando se utilicen para el propósito correcto. Antes de invertir, revisa el informe de calidad de agua de tu zona y busca el sello de certificación en el empaque. Unbien filtrada no solo sabe mejor en tu café o sopas, sino que te brinda la tranquilidad de proteger la salud de quienes más quieres.

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