¿Alguna vez habías oído hablar de los macronutrientes y su importancia en la salud? En pocas palabras, estos son los grandes protagonistas de la alimentación, son esos componentes que nuestro cuerpo necesita en una mayor cantidad para llevar a cabo sus funciones de manera correcta. Por ejemplo, nos brindan energía, nos ayudan a construir los tejidos y las estructuras del cuerpo y permiten que todo en el organismo, desde hasta el cerebro, realice sus funciones sin fallas.
A diferencia de otros compuestos necesarios para la salud, como las vitaminas y minerales, que se requieren en pequeñas dosis, los macronutrientes deben consumirse diariamente y en porciones más significativas, pero no se trata solo de incluirlos en tu dieta, sino de encontrar el equilibrio adecuado a la hora de consumirlos. La deficiencia de macronutrientes puede afectar la salud, pero también el exceso de los mismos. Al faltar, puede llegar a provocarte fatiga o , mientras que consumir demasiados puede contribuir al sobrepeso, enfermedades cardiovasculares o alteraciones importantes.
Vigilar lo que comes no significa que te tengas que obsesionar con un nutriente específico, en vez de ello, lo ideal es entender qué estás poniendo en tu plato para así tener un mejor control de lo que llevas a la boca. Identificar los macronutrientes y conocer en qué alimentos se encuentran puede ayudarte a tomar decisiones más conscientes e inteligentes a la hora de planificar tus alimentos sin tener que sacrificar el sabor de los mismos, por eso aquí te explicamos de qué se trata cada macronutriente y de dónde obtenerlo.
Carbohidratos
Los carbohidratos o hidratos de carbono son nuestra fuente principal de energía para el organismo, se encargan de alimentar al cerebro y darle combustible a los músculos. Podemos encontrarlos en productos como el arroz, el pan, las pastas, las tortillas, las papas, las frutas y los vegetales. Aunque usualmente se les suele ver con malos ojos, la clave está en elegir carbohidratos de buena calidad, como los de los cereales integrales o frutas y vegetales, además de entender que hay alimentos que te brindan carbohidratos y también otros nutrientes importantes. Lo ideal es no abusar de los ultraprocesados, que son ricos en azúcares añadidos.
Proteína
Estas tienen una función relacionada con las estructuras del cuerpo, ayudan a formar y reparar los tejidos y son esenciales para la producción de hormonas y enzimas. Las podemos obtener de alimentos como la carne, el pollo, el pescado, los lácteos, los huevos, las leguminosas y los frutos secos. Consumir proteína de forma adecuada es muy importante, sobre todo en las etapas de crecimiento o si realizas actividad física de forma constante.
Grasas
Por último, pero no menos importante, tenemos a las grasas, que aunque tienen mala fama, debemos entender que son indispensables para nuestro cuerpo. Aportan energía, ayudan a absorber nutrientes y son clave para que nuestro sistema nervioso funcione adecuadamente. Las grasas se pueden encontrar en aceites, aguacate, semillas, nueces, pescados grasos y otros productos como la mantequilla. Aquí hay que poner mucha atención en el tipo de grasa que se consume y la cantidad de las mismas para evitar problemas con el organismo, a menudo las grasas insaturadas son a las que le debemos dar prioridad, mientras que las saturadas y las grasas trans se deben consumir con moderación.
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