La Importancia de la Apicultura para el Sector Agropecuario y para los Emprendedores Apícolas de Patagonia Norte

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La Importancia de la Apicultura para el Sector Agropecuario y para los Emprendedores Apícolas de Patagonia Norte
El rol de las abejas es reconocido por su importancia a nivel mundial en los ecosistemas productivos.

La apicultura es una actividad que aporta un servicio importantísimo a la producción agrícola y al sostenimiento de los ecosistemas y a través de la que puede ser una oportunidad para generar ingresos y mejorar la calidad de vida de la población.

A pesar de que para muchos es un rubro laboral complementario o ingreso secundario, es una actividad noble, que agrega valor al territorio agro-productivo. Los productos de la colmena aportan muchísimos beneficios para la salud, sino siendo un aporte significativo a la producción agronómica y la ecología, ya que mientras las abejas recolectan néctar y polen, realizan la polinización, su función más importante.

Esta es la razón por la cual la abeja (existen más de 20mil especies) ha sido declarado el ser vivo más importante del planeta por la ONU (2017) y cada año el 20 de mayo se celebra el Día Mundial de las Abejas para concientizar sobre su papel vital en la polinización, la seguridad alimentaria y la biodiversidad.

Conocimientos necesarios en apicultura

La apicultura permite obtener beneficios desde pequeña escala y se puede ir aumentando de acuerdo con los objetivos y los tiempos del apicultor. Sin embargo, requiere de ciertos conocimientos y habilidades necesarios para no fracasar en el proceso. Si bien las abejas son “trabajadoras”, el cuidado y manejo por parte de los apicultores es fundamental, ya que es necesario velar por su estado sanitario, por el acceso a recursos y un ambiente favorable, entre otros aspectos.

Hay conceptos básicos que es necesario aprender para comenzar a incursionar en la apicultura.

Es primordial conocer la dinámica de las colonias, cómo cambia durante la temporada, a qué peligros están expuestas y cómo manejarlas para mantenerlas vigorosas, funcionales y rentables. La sanidad, la nutrición, el manejo y la genética apícola son considerados los pilares de la actividad, donde cada uno implica tener en cuenta múltiples aspectos que además están interrelacionados.

El principal problema sanitario a nivel mundial es un ácaro parásito de la abeja, Varroa destructor. El apicultor debe velar por sus colmenas a través de los monitoreos y tratamientos sanitarios para mantener a este ácaro controlado.

 

Se aconseja iniciar la actividad con un número pequeño de colmenas para adquirir experiencia y destreza».

En este marco se desarrolla una nueva edición del curso Iniciación en Producción Apícola, esta vez en la localidad de Villa Regina. Esta capacitación permite adquirir conocimientos y capacidades para iniciar un emprendimiento apícola, está pensada para incorporarse con o sin conocimientos previos. La capacitación también busca respuesta a una demanda insatisfecha de mano de obra calificada en el sector. Se aconseja iniciar la actividad con un número pequeño de colmenas para adquirir experiencia y destreza.

A pesar de las dificultades y desafíos en el clima patagónico y la compleja vinculación con la producción frutícola, hortícola y forrajera regional, existen ventajas comparativas respecto a otros territorios, como una abundante floración temprana de alto valor nutritivo, el acceso relativamente fácil a variada flora apícola de valle, barda y precordillera y un invierno definido que propicia el descanso invernal de las colonias.

La apicultura es una actividad muy noble y que puede ayudar mucho en el fortalecimiento de las economías regionales.

Además, existe una red estratégica del sector apícola en cuanto a salas de extracción, abastecimiento de insumos y capacitaciones, red en la que quedan mejoras por abordar, pero que está en desarrollo permanente.

La riqueza que ofrecen los valles

Los valles de los ríos Neuquén y Negro, y los montes de barda, ofrecen una riqueza de ambientes, de los cuales se pueden obtener variedad de mieles. Esto se expresa en la diversidad de color, característica que depende de las especies de flores de donde las abejas extrajeron el néctar para su elaboración, variando también cambian el aroma, sabor, etc. Es común en la zona encontrar mieles oscuras, especialmente en cosechas otoñales, y todas son buenas si se conserva la calidad que nos brinda la abeja.

El secreto para obtener una cosecha de miel de calidad está en aplicar un conjunto de tecnologías coordinado con el ambiente para maximizar la producción y calidad, aplicando un manejo que asegure que las colmenas estén siempre fuertes y vigorosas. Estas son las bases del Sendero Tecnológico del programa de apicultura del INTA (ProApi), conjunto de pautas de manejo y buenas prácticas para obtener miel – y otros productos – de calidad.

Cada apicultor debe ser consiente que produce un alimento y la única manera de conservar toda su calidad es alterando lo menos posible lo que nos entrega la abeja.