La Selección Argentina se prepara para un nuevo desafío en su camino hacia los cuartos de final del Mundial 2026. Este martes, a partir de las 13 horas, la Albiceleste se enfrentará a Egipto, un cruce que encuentra al equipo sudamericano respaldado por una serie de estadísticas notables, mientras Lionel Messi continúa escribiendo páginas doradas en la historia del fútbol.
El capitán argentino es, sin duda, la figura central de este torneo. Ante Cabo Verde, se convirtió en el primer futbolista en disputar 30 partidos en la historia de los Mundiales y el primero en alcanzar los 20 goles. Su racha goleadora es asombrosa: lleva ocho partidos consecutivos marcando, un récord absoluto, y acumula cinco encuentros seguidos convirtiendo en fases eliminatorias, una serie que inició en Qatar 2022. Además, siete de sus tantos mundialistas fueron contra selecciones africanas, y actualmente comparte el liderato de goleadores de la Copa con 7 anotaciones, junto a Mbappé y Haaland.
El rendimiento colectivo de Argentina también es excepcional. La Albiceleste acumula 10 partidos invicta en la Copa del Mundo, con ocho victorias y dos empates, igualando así su mejor registro histórico. El equipo dirigido por Lionel Scaloni ha demostrado solvencia en momentos decisivos, ganando ocho de sus últimos diez cruces de eliminación directa.
El historial frente a seleccionados africanos suele ser un buen augurio para Argentina, que ha ganado sus últimos ocho partidos mundialistas contra equipos de este continente. En seis de esos encuentros, la Selección llegó al descanso en ventaja, lo que subraya su capacidad para imponer condiciones desde el inicio. Esta tendencia se ha mantenido en el actual Mundial, donde Argentina abrió el marcador en sus cuatro partidos y en todos llegó al entretiempo con ventaja.
Incluso si el partido se extiende más allá de los 90 minutos, los antecedentes favorecen a la Albiceleste. Argentina ha disputado 12 encuentros con tiempo suplementario en la historia de los Mundiales, un récord que comparte con Alemania, y ha ganado diez de ellos.
El historial directo entre Argentina y Egipto es corto pero completamente favorable a la Albiceleste. Solo se han enfrentado dos veces: un contundente 6-0 en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 y un 2-0 en un amistoso disputado en El Cairo en 2008.
Por su parte, Egipto llega a este encuentro viviendo su mejor Mundial. Los Faraones atraviesan una racha de cuatro partidos consecutivos sin perder, la más extensa de su historia en la Copa del Mundo. Su clasificación por penales frente a Australia marcó, además, el primer triunfo egipcio en una fase eliminatoria del torneo.
Mohamed Salah continúa siendo la gran figura y el máximo goleador de Egipto en los Mundiales, con tres tantos. Curiosamente, dos de sus 68 goles con la selección fueron frente a un rival sudamericano, Chile, en amistosos disputados en 2013 y 2014.
Dentro del campo, algunos futbolistas se conocen bien. Alexis Mac Allister y Mohamed Salah compartieron tres temporadas en el Liverpool, donde conquistaron juntos la Premier League 2024/25. De igual manera, Emiliano Martínez fue compañero del delantero egipcio Trézéguet en el Aston Villa.
Sin embargo, la historia no juega a favor de Egipto cuando se trata de enfrentar a selecciones sudamericanas en Mundiales. El único antecedente de los africanos frente a un equipo de esta confederación en la Copa del Mundo terminó en derrota: un 1-0 ante Uruguay en la fase de grupos de Rusia 2018.
Con Lionel Messi en un estado de gracia, una Selección Argentina que igualó su mejor invicto histórico en Mundiales y un rival que busca seguir escribiendo la página más importante de su historia, el cruce entre Argentina y Egipto ofrece un atractivo adicional. Las estadísticas, al menos, inclinan la balanza hacia el lado de la Albiceleste en la búsqueda de un boleto a las semifinales.
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