Lo que prometía ser un idílico verano en el sur de España se transformó en una experiencia de terror para Cintia, conocida en redes sociales como Nía Purpur. La influencer, que disfrutaba de una tarde de sol en la piscina de un country, comenzó a toser sin ser consciente de que las sierras circundantes estaban siendo devoradas por un incendio forestal. A partir de ese momento, la calma dio paso a la desesperación y a una huida de emergencia, orquestada por su madre, que las alejó de la zona de peligro.
Nía Purpur relató en detalle cada paso de su escape, describiendo «el muro de fuego» que divisaron mientras se alejaban en coche, el miedo que sintió y la escasa información recibida de la administración del predio y de la policía en los primeros minutos de la emergencia.
Este suceso se enmarca en la grave situación que atraviesa España, donde los incendios forestales arrasaron miles de hectáreas este verano. Mientras en Almería se registraban las peores cifras, con doce fallecidos, ocho heridos graves y 23 personas desaparecidas (en su mayoría turistas ingleses y belgas), a unos 300 kilómetros de allí, en Benahavís, Málaga, el fuego forzó la evacuación de más de dos mil personas. Estas tuvieron que pernoctar en un polideportivo o en casa de amigos y familiares, y la influencer se convirtió en una de las principales cronistas de lo ocurrido.
«Nos acaban de desalojar, hay un incendio enorme y está todo ardiendo, estoy temblando», fue el primer mensaje que compartió la joven, apenas iniciado el desalojo.
Prosiguió su relato: «Estaba en la piscina y he empezado a toser sin darme cuenta de lo que pasaba, ha venido mi madre corriendo que cogiese todo y nos subiésemos al coche, conforme avanzábamos con el coche hemos visto el muro de fuego, estoy cagada viva».
La joven también criticó la falta de comunicación, señalando que a las 16:45 «vimos el fuego que se nos echaba encima y nadie nos informó de NADA, solo se quedó en un susto». Además, cuestionó la gestión de la urbanización donde se hospedaba, al sostener que se sentía «como fantasma, ni recepción ni nadie que nos diga si estamos a salvo o no».
A medida que su preocupación aumentaba, Nía observaba con preocupación el comportamiento de algunas personas, criticando «lo irresponsable e imprudente que llega a ser la gente que, en vez de venirse a un refugio seguro, se han quedado en la carretera de la urbanización entorpeciendo el acceso y dificultando la labor de los profesionales». También describió cómo «había gente paseando carritos con bebés a través del humo, tranquilamente, mientras nosotras llevábamos la cara cubierta para no ahogarnos».
«Nos han desalojado a toda la urbanización y no tiene pinta de que podamos volver hoy. Han actuado super rápido, pero el viento no ayuda, no sabemos si el fuego se ha llevado nuestro piso o qué», comentó la joven antes de que le confirmaran que pasaría la noche en el polideportivo, ya que su alojamiento había quedado rodeado por el humo y las llamas.
Tras una noche de incertidumbre, la influencer de Murcia y su madre, junto a otras familias y sus mascotas, pudieron regresar a sus hogares temporales. Agradeció que su experiencia en redes sociales le permitiera informarse, pero reiteró su crítica: «falta la gestión del incendio por parte de la urbanización Parque Botánico y la policía que no han informado de nada. El incendio empezó a las cuatro y fueron casa por casa olvidando a toda la gente que había fuera».
Su experiencia la llevó a una conclusión irónica: «Necesito unas vacaciones de las vacaciones», reflejando el complejo giro que tomó su veraneo.