La Selección Argentina se encuentra ante una nueva prueba crucial en su búsqueda de la cuarta estrella mundialista. Con un ciclo exitoso de ocho años y cuatro títulos que hicieron olvidar dos décadas y media de frustraciones, el equipo se prepara para enfrentar a Suiza en los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026.
Mientras una campaña externa busca restar mérito a un conjunto de élite, sugiriendo un supuesto favoritismo hacia Argentina, la intimidad del hotel Origin en Kansas City permanece inalterable. Estos rumores infundados, lejos de desviar el foco, podrían servir como una motivación adicional para el encuentro decisivo de esta noche, que podría depositar a la «Scaloneta» en una nueva semifinal de un Mundial.
Aunque en las redes sociales proliferan voces críticas, el respeto del mundo del fútbol hacia Argentina se mantiene intacto. Excepciones como el cuerpo técnico y jugadores de Egipto parecen ser más una reacción momentánea que una postura arraigada. Por el contrario, muchos se quitan el sombrero ante el campeón. Murat Yakin, técnico de Suiza, afirmó en conferencia de prensa que «en general se juegan partidos justos» gracias a la tecnología y el VAR. Destacó el «estilo de juego duro» y la «astucia» de Argentina, resaltando que «juegan con mucha pasión» y que la oportunidad de ganar se da «en el tiempo del juego, en los 90 minutos».
Históricamente, los cuartos de final han representado un obstáculo considerable para la Selección. En los últimos 28 años, Argentina quedó eliminada en esta fase en tres ocasiones: en 1998 contra Países Bajos, y frente a Alemania en 2006 y 2010. Alejandro Sabella, antes del partido contra Bélgica en el Mundial 2014, inmortalizó este desafío al desear que el equipo pudiera «cruzar el Rubicón», una clara referencia a un punto de no retorno y una acción determinante.
Ahora, la Selección intentará justamente cruzar ese simbólico río aquí en Estados Unidos. Para lograrlo, será necesario pulir algunos aspectos futbolísticos y asegurar que el partido contra la sorprendente Suiza no se convierta en una prueba para la afición. Si bien ante Cabo Verde y Egipto el equipo avanzó gracias al talento individual de jugadores como Lionel Messi, la resiliencia del grupo y la inquebrantable voluntad de no rendirse, es momento de consolidar el juego colectivo.
El cuerpo técnico confía en la base que disputó los octavos de final, entendiendo que son los intérpretes más fieles de su idea. La prioridad es ajustar los retrocesos y lograr mayor compacidad para evitar sufrimientos en las transiciones rápidas del rival tras la pérdida del balón. Suiza, aunque carece de la calidad individual de Egipto, destaca por su juego en bloque y la ausencia de su figura, Johan Manzambi por lesión, es un factor a considerar.
El Arrowhead Stadium de Kansas City, el mismo escenario donde Argentina comenzó su camino en este Mundial con el 3-0 a Argelia y el triplete de Leo Messi, será testigo de un partido de alta tensión. La ciudad ya se viste de celeste y blanco, con el fervor de los hinchas manifestado en el Banderazo del Mill Creek Park. Se espera que más del 80 por ciento de las 69.045 localidades estén ocupadas por aficionados luciendo la camiseta de Messi, símbolo y capitán, a quien sus compañeros buscan sostener para que siga forjando la historia.
La Selección avanza con sus valores claros, trayendo a la memoria los triunfos en el Maracaná, Wembley, Lusail y Miami, y con el sueño mundialista plenamente intacto.
El once inicial no presenta inconvenientes físicos, con Cuti Romero recuperado de su calambre. El entrenador ha ensayado algunas variantes para tenerlas a disposición en caso de necesidad o si algún jugador muestra signos de cansancio. Durante las prácticas, ingresaron Nicolás Otamendi para reforzar la zaga, Facundo Medina en el lateral izquierdo, y en ofensiva, Nicolás González y Lautaro Martínez tuvieron su espacio. Estos cuatro, junto a Gonzalo Montiel (el único amonestado del plantel), fueron los cinco cambios realizados contra Egipto. A pesar de algunos errores en el retroceso, el equipo ha demostrado capacidad anímica para generar juego y situaciones de gol.
Así, el posible equipo titular frente a Suiza estaría conformado por: Dibu Martínez; Molina, Cuti Romero, Lisandro Martínez, Tagliafico; De Paul, Paredes, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister; Messi y Julián Álvarez. (Kansas, enviado especial).