Hossam Hassan, el director técnico de la selección de Egipto, regresó a su país tras la eliminación en octavos de final del Mundial 2026 y brindó una reveladora entrevista junto a su hermano Ibrahim, asistente técnico. En un diálogo que duró más de una hora, Hassan abordó sin rodeos las estrategias utilizadas contra Argentina, las acusaciones de racismo durante el partido y su gesto de portar la bandera palestina.
La preparación para el encuentro ante la Albiceleste fue un punto central. Hossam Hassan explicó que, de manera intencionada, evitó mencionar el nombre de Lionel Messi en las charlas previas al partido, refiriéndose a él únicamente como «el jugador número 10». La razón detrás de esta táctica era clara: «Quería enviar un mensaje implícito a los jugadores para que no miraran los nombres. Temía que ese nombre sacudiera la confianza de algunos jugadores en sí mismos», detalló al canal egipcio On Sport. Una estrategia mental diseñada para aliviar la presión sobre sus dirigidos ante una figura de la talla de Messi.
Sin embargo, fue Ibrahim Hassan quien elevó el tono de la conversación con fuertes declaraciones sobre el capitán argentino y su equipo. «Son provocadores, muy provocadores», sentenció el ayudante de campo. «Vino frío y, viendo que el árbitro estaba haciendo de las suyas, entró queriendo calentar la situación y provocarnos. Ellos vinieron a nuestro sector, nosotros no fuimos a donde estaban ellos». Para el cuerpo técnico egipcio, la actitud de Messi en el campo fue deliberadamente incitadora.
Otro momento de tensión fue el gesto de Hossam Hassan para denunciar racismo durante el partido, acción que le valió una tarjeta amarilla. Ibrahim Hassan defendió enérgicamente la postura de su hermano y criticó al árbitro François Letexier: «El árbitro es quien creó el problema. Está decidido a crear un problema o no entiende que esto está en los reglamentos de la FIFA, incluso lo tenemos en los vestuarios y en todos los estadios». Subrayó la legitimidad de la denuncia: «Es normal que denuncies si estás expuesto a cualquier tipo de racismo, ya sea por religión, color o cualquier otra razón. El problema es que le sacaron a Hossam una tarjeta amarilla cuando simplemente estaba siguiendo las reglas de la FIFA».
Finalmente, el técnico se refirió a la bandera palestina que portó tras la victoria sobre Australia en dieciseisavos de final, un gesto que captó la atención internacional. Hossam Hassan se mostró firme en su decisión y sin arrepentimientos. «Siempre vi el apoyo de nuestros hermanos en Palestina al equipo egipcio, a pesar de las circunstancias por las que están pasando, y dije que, si veía la bandera palestina en el partido contra Australia, la celebraría inmediatamente», explicó. Al verla, cumplió su promesa. «Tuve que transmitir mi mensaje al mundo entero y transmitir su voz, porque lo que está ocurriendo no satisface ninguna religión en la tierra», afirmó.
El director técnico dirigió además un mensaje a la comunidad internacional: «La gente en los países europeos llora a los animales y establece derechos, organizaciones y otras cosas para ellos, pero no sienten ni tienen corazón por las personas que mueren cada día en el país de nuestros hermanos y familias». Concluyó la entrevista con una petición a los clubes europeos: «Les digo a los clubes de otros países: no priven a los entrenadores egipcios de la oportunidad y denles la chance de dirigir en sus equipos».
A pesar de la eliminación, los ‘Faraones’ fueron recibidos como héroes en Egipto por haber alcanzado los octavos de final del Mundial 2026, un logro histórico. Miles de aficionados se congregaron con banderas y cánticos, acompañando al equipo en un recorrido en autobús descapotable que se extendió por más de una hora. El ambiente en las calles reflejó un orgullo palpable, mezclado con indignación por el arbitraje controversial frente a Argentina. Muchos hinchas levantaron los brazos cruzados en señal de protesta y portaron banderas de Palestina, manifestando su respaldo a la postura de su entrenador Hossam Hassan durante el torneo.