La esperada conexión a la red cloacal avanza en Plaza Huincul, beneficiando a 240 familias. Esta segunda etapa de una obra esencial permitirá a los vecinos ubicados al norte de la Ruta Provincial N° 17 mejorar significativamente sus condiciones sanitarias al integrar sus hogares al sistema. El punto de inicio de este tramo se localiza en la confluencia de la Ruta Nacional 22 y la Provincial 17, cerca de la rotonda y frente al hotel de la zona.
Este progreso se suma a una primera fase ya ejecutada que habilitó la incorporación de 70 viviendas al tendido. En total, el plan facilitará que 240 familias más se incorporen al servicio. Para la primera etapa se instalaron 1.850 metros lineales de cañerías, lo que permitió que 70 hogares accedieran al servicio en mayo pasado. Para muchos pobladores, esta mejora representa el fin de una espera que se prolongó por varias décadas, en algunos casos, hasta cinco o seis.
La ampliación de la red se concentra en el Barrio Norte, una de las zonas más antiguas de Plaza Huincul, conocida originalmente como de «quinteros» y que con el tiempo se consolidó como asentamiento familiar. También incluye a barriadas más recientes como Marcelo Berbel, donde la radicación de familias comenzó incluso antes de contar con servicios básicos como agua y cloacas. Esta nueva infraestructura se conectará directamente al colector Norte.
El intendente huinculense, Claudio Larraza, subrayó la trascendencia de estas inversiones: «Cada obra de infraestructura representa una mejora concreta para nuestros vecinos. Hoy estamos invirtiendo en un servicio esencial por el que el barrio esperó más de 40 años», afirmó, resaltando el compromiso con el bienestar de la comunidad.
Estos trabajos son parte de un plan integral de mejoras que abarca también la modernización de la planta de tratamiento de efluentes cloacales y el fortalecimiento del colector Norte. La planta, operada por el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), gestiona los efluentes de Plaza Huincul y Cutral Co, pero su capacidad original se vio superada por el crecimiento demográfico y el paso del tiempo, lo que la había dejado obsoleta.
Para hacer frente a esta situación, se acordó entre el gobierno provincial y los dos municipios un financiamiento para la ampliación. Una vez completada, la planta estará preparada para absorber los efluentes generados por la población proyectada a veinte años. El diseño de la obra ya cuenta con la aprobación técnica del EPAS, el organismo que se encargará de su operación futura.
La ampliación de la planta inició hace un año, con un plazo de ejecución de 540 días corridos. La empresa Codam resultó adjudicataria de este proyecto, que cuenta con un presupuesto oficial de 10.000 millones de pesos.