Aluminé, un nombre que en mapudungun evoca un «cuenco brillante» o «olla reluciente» por el reflejo del sol sobre las cristalinas aguas de su lago, se prepara para ofrecer una experiencia invernal única en la Patagonia. Este pueblo neuquino, a 320 kilómetros de la capital provincial y hogar de más de 5.900 habitantes, invita a disfrutar de sus paisajes cubiertos de nieve, la majestuosidad de los pehuenes y una rica cultura cordillerana durante las vacaciones de invierno.
La localidad ha diseñado una agenda completa para quienes buscan tanto el descanso como la aventura, combinando la belleza natural con propuestas recreativas y el contacto genuino con su identidad local.
El arte y la música tendrán un espacio destacado en Aluminé. La Orquesta Infantil y Juvenil de la localidad brindará una serie de conciertos especiales en el SAF N.º 1. Con la participación de sus tres niveles de formación, la orquesta presentará un repertorio que abarca la música latinoamericana y el folclore argentino, mostrando el progreso de este proyecto cultural que llena de orgullo a la comunidad.
Además, el público podrá apreciar la muestra fotográfica «Alas de la Cordillera», de María Celeste Poggi, una colección dedicada al imponente cóndor andino y a los cautivadores paisajes de montaña. La inauguración de la exposición contará con la música en vivo del cantautor Pablo Girini.
Las familias encontrarán diversas opciones para los más pequeños. La Oficina de Turismo organiza «Pinta tu Destino», mientras que el Museo Municipal El Charrúa y el Ludomuseo ofrecerán talleres, juegos y narraciones patagónicas. Para la primera infancia, «Patacleta» propone juegos al aire libre que combinan recreación y educación vial. También habrá un intercambio de figuritas del Mundial, invitando a chicos y grandes a completar sus álbumes.
Los amantes de la aventura y la naturaleza podrán disfrutar del invierno al aire libre. A 68 kilómetros del centro, el Parque de Nieve Batea Mahuida se consolida como un atractivo principal para esquí y snowboard en un entorno natural único. La oferta se complementa con caminatas guiadas por la Reserva Natural Urbana Quilque Lil y salidas de observación de aves, lideradas por Juan Manuel «Pachi» Girini de Aluminé Birding.
Estas experiencias, diseñadas para el turismo de naturaleza y científico, explorarán diversos ambientes del departamento, incluyendo la costa del río Aluminé. Las actividades grupales serán anunciadas en redes sociales y requerirán inscripción anticipada.
El invierno en Aluminé es también una celebración de sus tradiciones y sabores. El «Día de la Tejedora» convoca a artesanas, artesanos y vecinos a una jornada centrada en el trabajo textil, que incluirá el «Concurso del Gorro Innovador», demostraciones de hilado y talleres para el intercambio de técnicas y experiencias.
Para las personas mayores, se ha organizado un encuentro especial con actividades recreativas, estímulo cognitivo, música en vivo y una merienda comunitaria, buscando fortalecer lazos y generar espacios de disfrute.
El turismo rural ofrece una oportunidad para conocer parajes como Equa y Vilcunco. Allí se pueden visitar establecimientos productivos, granjas, estaciones de piscicultura y disfrutar de almuerzos con productos de la zona.
La gastronomía local es un capítulo aparte, con sabores auténticos de la cordillera. Platos a base de piñón, truchas, carnes regionales, pizzas con ingredientes de cercanía, chocolates artesanales, alfajores y cervezas elaboradas con agua de deshielo, definen una identidad culinaria que invita a disfrutar el frío al calor de un hogar a leña.
Aluminé ofrece una propuesta integral para las vacaciones de invierno, donde la naturaleza, la cultura, el deporte y las tradiciones se entrelazan. Cada actividad refleja la identidad de la cordillera y el espíritu de una comunidad que abre sus puertas para compartir lo mejor de su invierno con quienes eligen este destino.