Un consultorio médico, una sala de espera y un grupo de personas anónimas que, por unas horas, comparten el peculiar destino de aguardar su turno. Esta escena cotidiana, familiar a cualquier mortal, es el punto de partida de “Pacientes en Espera”, la obra de Rubén Casabella que aterriza en Neuquén.
Siete personajes, la mayoría mujeres, llegan puntuales a su cita. Tras el “test” de la secretaria, que verifica turnos y redirige a la “cadena encadenada” de sillas, la espera comienza. Pero el reloj avanza sin que el “doc” aparezca. La secretaria ofrece respuestas protocolarias: “El doctor no llegó aún”, “el doctor debe estar por llegar”. Es en este lapso, cuando el llamado se demora, que la rutina da paso a lo inesperado.
Lo que era una sala de extraños unidos por una dolencia común, se transforma en una cofradía improvisada. Las horas pasan y el grupo empieza a interactuar, a narrar sus dolencias, a competir por quién sufre más o incluso a debatir quién debería ser atendido primero. “Cada uno tiene un fundamento y una urgencia”, explica Gabriela Dolinsky, directora de la obra.
La propuesta teatral no solo se nutre de una realidad universal, sino que la potencia con giros de humor que la hacen “carne” en el público. Nadie que asista podrá decir: “eso a mí no me pasó o no me va a pasar”. Los personajes, diversos y “exquisitos”, construyen sus roles desde una conmovedora cotidianidad. La irrupción de un único hombre entre seis mujeres pacientes, añade un “plus” a la trama.
El elenco, compuesto por artistas de 60 años o más, tiene una historia particular. Tras participar en talleres municipales de Gabriela Dolinsky, decidieron continuar la experiencia de manera independiente. Hace poco más de dos años, la contactaron para mantener una propuesta teatral para adultos, y así nació este proyecto. La obra, “Pacientes en Espera”, fue estrenada con éxito en el teatro municipal de Allen y desde entonces ha recorrido otros escenarios.
Dolinsky destaca el “motor” de estos artistas, quienes con dedicación han decidido entregarse a la experiencia teatral. En el proceso de preparación, cada actor profundizó en su personaje, explorando “qué imágenes le devolvía el espejo de su propia historia”. Este camino, que va más allá del simple ensayo, es un espacio de juego, ejercicios de memoria e investigación, donde se descubren potenciales y se demuestra que el arte es un camino abierto a todas las edades.
La obra “Pacientes en Espera”, bajo la dirección de Gabriela Dolinsky y con autoría de Rubén Casabella, se presentará mañana, a las 20.30, en El Arrimadero Teatro, ubicado en Misiones 234.