El Concejo Deliberante de Neuquén capital se prepara para una votación decisiva este jueves, cuando se tratará en sesión ordinaria el nuevo Código Contravencional. Este proyecto, fruto de casi dos años de trabajo interinstitucional, busca transformar la gestión de las faltas en la ciudad, prometiendo procesos más ágiles y un enfoque renovado en la convivencia ciudadana.
Victoria Fernández, presidenta de la comisión de Legislación del Concejo por el MPN, adelantó que la implementación del código será relativamente rápida, dada la estrecha colaboración mantenida con los juzgados municipales. La concejala enfatizó que el objetivo principal fue reordenar diversos aspectos en favor de una mejor coexistencia y optimizar los procedimientos de sanción.
Entre las innovaciones más destacadas figura la digitalización de los descargos y notificaciones, un avance significativo que reemplazará el actual sistema, donde estos trámites solo pueden realizarse de manera presencial. El Ejecutivo, a través de su área de Modernización, coordinará esta tarea con las secretarías y equipos de las juezas Romina Doglioli (Juzgado 2) y Natalia Dos Santos Almeida (Juzgado 1).
Otro cambio central es la unificación del sistema de multas. Con la entrada en vigencia del nuevo código, todas las sanciones se establecerán en la Unidad Fija (UF), eliminando así los módulos y la Unidad Contravencional Ambiental (UCA). Cabe recordar que hasta ahora, la UCA equivalía al doble del valor de una UF, cuyo monto se equipara al precio de un litro de nafta súper en la YPF del ACA de la ciudad de Neuquén.
El cuidado del medio ambiente emerge como un eje fundamental del nuevo código. Se han revisado las sanciones por faltas ambientales, buscando no solo agilizar su aplicación, sino también enfocar el procedimiento hacia la reparación del daño. Las infracciones en este apartado serán las más graves, reflejando un compromiso transversal con los parámetros ambientales en todas las secciones.
Además, se incorporan herramientas y figuras novedosas. Entre ellas, la prohibición de acercamiento o concurrencia, pensada, por ejemplo, para regular la actividad de los limpiavidrios en los semáforos. La figura del “hito de habitabilidad” es otra adición importante: los desarrolladores de obras deberán presentar la conformidad de los prestadores de servicios públicos al finalizar la construcción, abordando el problema de edificios que operan con medidores de obra o conexiones sanitarias insuficientes para su escala. Se prevén sanciones hasta que se regularice la situación.
Otras medidas incluyen el trabajo comunitario, la restauración a cargo del infractor, la remediación y, en casos de infracciones graves por desarrolladores que afecten la habitabilidad, incluso la inhabilitación de la firma o profesionales involucrados para ciertos trámites. También se atienden temas como la contaminación visual y el cuidado del arbolado urbano, con sanciones específicas por mutilaciones o afectación de raíces.
En el ámbito del tránsito, el código se actualiza para incluir ruidos molestos y conducción temeraria (como las picadas), con sanciones más severas y atribuciones más específicas para los inspectores, incluyendo el secuestro y retención de vehículos. Asimismo, se incorpora una sección dedicada al despacho de viajes por plataformas digitales o aplicaciones, mientras se eliminaron artículos obsoletos.
Este extenso trabajo legislativo fue impulsado por una comisión especial dedicada a la modernización del código durante más de un año. Tras recabar opiniones de diversos organismos de la ciudad, se finalizó la redacción de un documento con más de 600 artículos. Una vez sancionado, se establecerá un período de tolerancia antes de la aplicación plena de los cambios.