A pesar de la eliminación de O’Higgins en los playoffs de la Copa Sudamericana, el director técnico Lucas Bovaglio expresó un “profundo orgullo” por el desempeño de sus jugadores. El equipo chileno cayó en la tanda de penales frente a Boca Juniors, dejando una mezcla de reconocimiento y lamento en las palabras del entrenador argentino.
En su conferencia de prensa post-partido, Bovaglio, de 47 años, analizó el desarrollo del encuentro. “Sabíamos que iba a ser difícil revertir el resultado en Buenos Aires”, afirmó, “sin embargo, el equipo hizo un buen partido, se puso arriba en el marcador e intentamos con el doble nueve aumentar la diferencia. Después de estar 1 a 0 buscamos aumentar la diferencia y tuvimos una para hacer el segundo gol.” Aunque el esfuerzo fue palpable, la suerte en los penales no les acompañó esta vez, como sí en otras oportunidades.
El estratega también destacó las oportunidades generadas contra un rival de la talla de Boca. “Hay veces que no tenés tantas oportunidades como en esta llave contra Boca”, señaló. Contabilizó “tres en Buenos Aires y hoy tal vez fueron otras tres o cuatro.” Reconoció la fortaleza del Xeneize: “Boca es un rival durísimo, que no te cede muchas oportunidades. Teníamos que ganar el partido, lo ganamos y llegamos a los penales, pero no pudo ser.”
La sensación predominante en Bovaglio fue de “orgullo” por el compromiso de su plantel. Subrayó que “si teníamos que caer, era de esta forma: entregando todo y yendo para delante”. Esta filosofía, explicó, es la que impulsa su estilo de dirigir: “Yo siento el fútbol así y quiero que mis equipos compitan así.”
Visiblemente afectado por la derrota, pero con la mirada puesta en el esfuerzo de sus dirigidos, el técnico añadió: “Me encantaría hoy abrazarme con todos festejando la clasificación, pero no nos tenía que tocar y no nos tocó.” Pese al “dolor” del momento, reiteró su admiración por el grupo: “lo que les dije recién a los muchachos es que siento un profundo orgullo por la forma en que compiten, cómo se entregan y el compromiso. Es un placer entrenar a este grupo de jugadores.”
Finalmente, Bovaglio concluyó su intervención con un emotivo agradecimiento al plantel. “Yo no tengo a mi familia acá”, compartió. “Y uno cuando está en el día a día con los jugadores empieza a entablar un vínculo, que hace que yo los sienta a muchos de ellos como mi familia. Cuando tienen problemas trato de estar cerca, cuando necesitan un consejo trato de aconsejarlos y eso me pone muy feliz.”
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