El Congreso de Aapresid, celebrado esta semana en el Centro Metropolitano de Rosario, se consolida como un encuentro sin parangón en el país y, posiblemente, a nivel mundial. Con más de 6.000 participantes, entre presenciales y virtuales, este evento se erige como un verdadero centro de pensamiento donde se analiza el panorama completo de la bioeconomía. Una intensa agenda de conferencias, lanzamientos y eventos empresariales subraya la profunda transformación del agro argentino, reconocido por liderar la tendencia global hacia una agricultura más eficiente tanto en lo económico como en lo ambiental, tal como destacó Marcelo Torres en su discurso inaugural.
El verdadero impacto de ciertos acontecimientos a veces se revela años después. Así lo comprobé el miércoles, durante la conferencia de Chad Lee, experto de la Universidad de Kentucky, quien relató la evolución de su región tras la introducción de la siembra directa. Esto me remitió a finales de los años setenta, cuando tuve el privilegio de acompañar a dos hombres que, sin saberlo entonces, sentaban las bases de una de las mayores transformaciones de la agricultura argentina.
Uno de ellos era Shirley Phillips, antecesor de Chad en Kentucky, quien había demostrado la viabilidad de producir sin arar el suelo. El otro, Jorge Cazenave, un diplomático y agrónomo argentino que comprendió tempranamente el potencial de esta idea mientras se desempeñaba como Agregado Agrícola en la embajada argentina en Washington.
Durante varios días, junto a ellos, recorrimos fincas en Salta, Corrientes y Misiones, conociendo a productores que se atrevían a desafiar las prácticas convencionales. En ese momento, era imposible prever que esas conversaciones serían el prólogo de una revolución que abarcaría millones de hectáreas y posicionaría a la Argentina como un referente mundial.
Si bien la soja RR y el glifosato fueron cruciales para la expansión de la siembra directa, las grandes transformaciones no nacen de un producto, sino de personas con la visión de un futuro diferente. La notable capacidad de los agricultores argentinos fue lo que convirtió esta visión en una realidad que capturó la atención global.
Un tiempo después de aquel viaje, Cazenave introdujo en el país la “rueda raviolera”, que fue clave para el desarrollo del “Adaptador No Ara”. Sin embargo, es justo mencionar que, incluso antes de ese encuentro, Carlos Ricardo “Ricky” Baumer ya innovaba con su cultisembradora, equipada con una reja tipo pie de pato que permitía implantar el cultivo en una sola pasada. En aquella época, el uso de herbicidas era incipiente, con pocos preemergentes y sin biotecnología, por lo que la inventiva mecánica era fundamental.
El Adaptador No Ara derivó en una empresa que también se destacó con otro invento: la “Bikini”. Estos aplicadores de soguitas embebidas en glifosato fueron un éxito en los años ochenta. Representaron el primer aplicador selectivo, capaz de tocar las plantas de sorgo de Alepo por encima de la soja con el herbicida sistémico, erradicando por completo los manchones al matar incluso el rizoma.
En aquel viaje inicial, también descubrí el cártamo en Salta, en la finca “Rancho las Cañas” de José Olmedo. Curiosamente, en este congreso actual, un productor compartió su experiencia exitosa con este cultivo en el NOA, que ahora resurge con fuerza en la nueva era de los aceites destinados a biocombustibles.
Esos primeros pasos encontraron su máxima expresión gracias a Víctor Trucco, quien logró reunir a todo el ecosistema de cambio y fundó Aapresid, un actor esencial en esta historia de transformación. Tras la era de la soja RR y el glifosato, llegaron etapas más recientes, como el “siempre verde” con los cultivos de servicio. Estos ya no son solo un barbecho, sino también una fuente de ingresos, impulsados por nuevas protagonistas como la colza, la camelina y la carinata, claves para la producción de Combustible de Aviación Sostenible (SAF).
Nuevos desafíos, nuevos protagonistas y nuevas soluciones. Así se moldea este notable país de los «aapresidiarios».
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora