Una colilla de cigarrillo, arrojada sin apagar, fue la causa principal del devastador incendio que cobró la vida de 168 personas en un complejo residencial de Hong Kong en noviembre de 2025. Este hallazgo, revelado por un comité independiente, marca la tragedia como la más mortífera por fuego que ha sufrido la antigua colonia británica desde la Segunda Guerra Mundial.
El informe, difundido por el diario local The Standard, detalló cómo la investigación forense, liderada por Lee Wing-man, jefe de Ciencia Forense del Laboratorio Gubernamental de Hong Kong, reconstruyó el origen del fuego. Los daños en la fachada del edificio Wang Cheong, donde se inició el siniestro, evidenciaron que las llamas se propagaron de afuera hacia adentro. Fotografías del punto exacto revelaron «grandes cantidades» de materiales de empaque como cartón y bolsas de plástico, junto con múltiples colillas. Tras descartar otras hipótesis como cortocircuitos o combustión espontánea, los expertos confirmaron la colilla como el origen más probable. El comité, activo desde diciembre de 2025, catalogó la causa como accidental. El fuego, que comenzó la tarde del 26 de noviembre de 2025, tardó 44 horas en ser completamente extinguido, mientras los edificios estaban cubiertos por andamios y lonas para trabajos de rehabilitación exterior.
Más allá del descuido inicial, una serie de factores convergieron para transformar este incidente en una catástrofe sin precedentes. Los edificios del complejo, construidos en 1984 y diseñados para albergar a 4.600 residentes, presentaban condiciones que facilitaron la rápida propagación. Las lonas utilizadas para las obras de rehabilitación no cumplieron con las pruebas de resistencia al fuego, y las planchas de espuma de poliuretano presentes actuaron como aceleradores de las llamas, según estableció el comité. A esto se sumó una alarmante degradación en los sistemas de protección contra incendios. Los investigadores identificaron seis factores humanos preliminares, incluyendo la desactivación de alarmas y bombas contra incendios días antes del siniestro, justificada por reparaciones en los depósitos de agua de las azoteas. El comité también analizó posibles incumplimientos en las obligaciones de mantenimiento por parte del contratista.
Las implicaciones legales no se hicieron esperar. En enero de este año, la policía de Hong Kong detuvo a 22 personas relacionadas con el suceso, 16 de ellas bajo cargos de homicidio. Paralelamente, la brigada anticorrupción arrestó a otras 14 personas vinculadas al caso. En respuesta a las conclusiones de la investigación, Chris Sun, secretario de Trabajo de Hong Kong, anunció su intención de proponer una prohibición total de fumar en todas las zonas de construcción.
Este incendio, el más mortífero en Hong Kong en casi ochenta años, ha reabierto el debate y generado cuestionamientos sobre la seguridad en las obras de rehabilitación de edificios de alta densidad en la ciudad, resaltando la necesidad de regulaciones más estrictas y una mayor supervisión.
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