La fiscalía federal ha puesto bajo la lupa el patrimonio de Manuel Adorni, ex jefe de Gabinete, y su esposa, Bettina Angeletti, al detectar una marcada incongruencia entre sus ingresos declarados y el significativo incremento en sus gastos y bienes tras asumir funciones públicas. Según una reconstrucción patrimonial realizada por el fiscal Gerardo Pollicita, los gastos anuales del matrimonio pasaron de aproximadamente $1.8 millones a $113 millones en tan solo un año.
Este análisis se basó en el criterio de que los ingresos y egresos de la pareja operan como una «unidad económica de hecho», compartiendo bienes y afrontando gastos comunes. La investigación, que ya fue notificada por el juez Ariel Lijo, otorga a Adorni un plazo de 15 días para presentar ante la Justicia las explicaciones que justifiquen cómo logró incrementar su patrimonio y sostener su estilo de vida.
Los números presentados por la fiscalía son contundentes. Al 31 de diciembre de 2023, antes del ingreso de Adorni a la función pública, los gastos del matrimonio ascendían a $1.801.864,24. Doce meses después, al cierre de 2024, esa cifra se disparó a $113.308.286,69. Para finalizar 2025, los gastos reflejados en su estilo de vida llegaron a $122.519.161,48. Incluso tras su renuncia el 27 de junio del año en curso, los gastos registrados hasta ese momento alcanzaban los $35.191.519,79.
Gran parte de estas erogaciones se realizaron en efectivo y en moneda extranjera, lo que sugiere un nivel de vida y capacidad de disposición de fondos que, desde una primera evaluación, parecen desajustados respecto a los ingresos lícitos del ex funcionario.
El cotejo patrimonial, que abarca desde el 14 de diciembre de 2023 (inicio de la función pública de Adorni) hasta el 31 de mayo de 2026, registra gastos totales por $272.820.832,20 y USD 402.578,12. De esta última cifra, USD 374.081,66 fueron abonados en billetes.
Entre los desembolsos extraordinarios que destacan en el requerimiento de justificación se encuentran la adquisición de una Jeep Compass en marzo de 2024 por $21.500.000, pagada en su mayor parte en efectivo; la compra del lote 380 del Country Indio Cuá en noviembre de 2024 por USD 120.000; y la refacción integral de la vivienda en dicho lote. Por esta obra, se acreditaron pagos en dólares billete por USD 245.000, incluyendo USD 225.000 detallados en una planilla y una entrega final de USD 20.000 reconocida por Matías Tabar en declaración testimonial. Además, los numerosos viajes al exterior del grupo familiar también fueron afrontados, en todo o en parte, con dinero en efectivo y moneda extranjera.
Al contrastar estas erogaciones con los ingresos lícitos comprobados, que ascienden a $229.752.283,20 (divididos en $103.201.460,20 de Adorni y $126.550.823 de Angeletti por proveedores), la fiscalía encontró una diferencia de $43.068.549 en pesos que no encuentra explicación. En cuanto a las operaciones en dólares, de los USD 402.578,12 gastados, la vasta mayoría (USD 374.081,66) fue en efectivo, y solo USD 28.496,46 transitaron por vías bancarias.
La fiscalía enfatiza que ninguno de los ingresos lícitos fue percibido en moneda extranjera, por lo que Adorni deberá precisar la fuente concreta de procedencia de la totalidad de los USD 402.578,12 utilizados y demostrar que estaban disponibles al momento de cada gasto. Se considera un crecimiento patrimonial «desproporcionado» del grupo familiar.
Otro punto crucial bajo investigación es la tenencia de dólares en efectivo y sus sucesivas rectificaciones en las declaraciones juradas. Inicialmente, se declararon USD 42.500 bajo el rubro «créditos». Esta cifra fue rectificada el 10 de junio de 2026, pasando a USD 513.000 al cierre de 2023, USD 388.961,52 al cierre de 2024, y USD 209.961,52 al cierre de 2025, ahora bajo el concepto de «venta de activos».
Estas correcciones, que multiplicaron por más de diez la tenencia original y se realizaron tras conocerse la investigación, no fueron consideradas «errores menores» por la fiscalía. La ausencia de documentación que respalde la venta de activos invocada y la insuficiencia de las operaciones informadas impiden, por ahora, acreditar la verosimilitud de la disponibilidad de esos fondos. Por ello, se le exige al ex funcionario justificar de manera concreta y documentada el origen de esta tenencia de divisas, la operación por la cual las obtuvo y su disponibilidad efectiva en las fechas consignadas en sus declaraciones.
La investigación busca determinar si el vertiginoso incremento patrimonial de Adorni y su esposa es compatible con sus ingresos declarados, o si, por el contrario, responde a un origen ilícito, poniendo de manifiesto la «desproporción» entre su estilo de vida y lo que sus finanzas lícitas podían cubrir.
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