El reclamo para convertir el predio de «La Escuelita» de Neuquén en un activo Espacio de la Memoria Noemí Labrune enfrenta un nuevo freno, generando preocupación entre sobrevivientes y organismos de derechos humanos. Pese a una lucha histórica que culminó en la cesión de tierras y la aprobación de un diseño integral, la obra permanece paralizada en un contexto de cambio político y avance de discursos negacionistas.
Dora Seguel, ex detenida política y hermana de Arlene Seguel, quien continúa desaparecida, ha enfatizado la urgencia de concretar este proyecto. En diálogo con Rivadavia Neuquén, Seguel advirtió sobre el incremento del negacionismo, un fenómeno que se profundiza mientras la construcción del sitio de memoria se estanca.
La inacción en «La Escuelita» cobra mayor relevancia en un escenario que, según Seguel y las organizaciones, es alarmante por la proliferación de narrativas que niegan o justifican el accionar represivo. La referente vinculó las políticas del actual gobierno nacional con los objetivos económicos de la última dictadura cívico-militar, señalando que las consecuencias directas son el empobrecimiento y la exclusión de amplios sectores de la población.
“La forma de gobernar por decreto y responder con violencia a las necesidades del pueblo demuestra que no estamos siendo escuchados”, expresó Seguel. Profundizando en su análisis, trazó un paralelo entre el daño infligido por el terrorismo de Estado y la marginación contemporánea: “Están eliminando a nuestros viejos, quitándoles la salud y el alimento. Esto es un genocidio económico, y lo tenemos que decir con todas las letras”. Calificó la situación como una «dictadura sin botas», subrayando la persistencia de formas de opresión.
En este marco, también se puso el acento en el juicio actual contra ex magistrados federales en la región. El proceso investiga la complicidad civil y judicial durante el terrorismo de Estado, juzgando la actuación del ex juez Pedro Laurentino Duarte y el ex fiscal Víctor Ortiz. Para Seguel, la batalla en los tribunales debe complementarse con una política de memoria activa en las calles. “No tenemos por qué ceder ante los derechos que ya tenemos conquistados. Los ganamos en las calles, trabajando y en cada lugar. Si las Madres pudieron, con todo el dolor de tener un hijo desaparecido, nosotros también podemos cambiar este rumbo”, afirmó con convicción.
Para visibilizar la paralización del proyecto y exigir respuestas concretas al gobierno provincial, las organizaciones han convocado a una concentración y radio abierta. La actividad se realizará este viernes a las 10 de la mañana en la intersección de las calles Roca y Rioja, en el centro de la capital neuquina.
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