Un inédito pedido sacude los pasillos de la justicia y el sistema penitenciario provincial. Jonatan Riquelme, un recluso de 34 años alojado en la cárcel de Piñero, busca continuar un tratamiento de fertilidad que había iniciado con su pareja antes de ser detenido. Su solicitud: una extracción de semen dentro del penal, una gestión que ya generó el rechazo anticipado del gobierno provincial, mientras se aguarda la definición judicial.
Riquelme, quien cumple una condena de ocho años de prisión por asociación ilícita y es considerado un interno de «alto perfil» con contacto restringido con el exterior, presentó la petición a través de su abogado, Mariano Scaglia. El letrado enfatizó que el planteo no implica salidas especiales ni traslados a clínicas externas, sino simplemente disponer de «un espacio reservado dentro de la unidad» y permitir el ingreso de un médico particular para la toma de muestras.
El tratamiento de fecundación asistida, según Scaglia, ya había sido abonado antes de la detención de su cliente, lo que generó una interrupción en el proceso. «No pedimos ningún traslado a ninguna clínica, no habíamos pedido absolutamente nada de lo que están diciendo desde la provincia. No fueron pedidos disparatados», aseguró el abogado en una entrevista radial, desmintiendo versiones sobre requerimientos excesivos.
Scaglia argumentó que la extracción podría llevarse a cabo en el sector médico de la cárcel de Piñero, garantizando la privacidad del recluso y respetando los controles de seguridad necesarios, sin implicar peligro alguno. Además, aclaró que no se solicitó una visita íntima, restringida por la reglamentación provincial, sino la posibilidad de obtener la muestra en un recipiente adecuado y estéril.
Pese a la justificación del letrado, el gobierno provincial ya manifestó públicamente su oposición. El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, adelantó el firme rechazo a la medida. Mientras tanto, la definición final queda en manos de la magistratura. Un magistrado federal interviniente no objetó el pedido de Scaglia, pero derivó la decisión a una jueza provincial, quien ahora espera un informe de factibilidad del área penitenciaria.
El proceso administrativo para este pedido no es nuevo. El abogado Scaglia reveló que la solicitud se inició hace casi un año ante el Servicio Penitenciario, sin haber obtenido hasta el momento una respuesta concreta sobre la viabilidad o no de la medida. «Hicimos el pedido hace casi un año y hasta el momento no obtuve ninguna contestación. Si se podía hacer o no se podía hacer, porque nadie me dijo nada», señaló.
En un frente adicional, Riquelme enfrenta otra situación legal. Una joven afirma ser madre de un hijo suyo e iniciará acciones legales por incumplimiento de la cuota alimentaria correspondiente. Este detalle añade una capa de complejidad al caso del recluso de Piñero.
El abogado Scaglia expresó su confianza en que este tipo de solicitudes, consideradas «menores», podrían resolverse de manera más eficiente por la vía administrativa de las instituciones correspondientes, evitando así la exposición pública y el «escándalo», según sus propias palabras.
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