El dólar registró este viernes su cotización más baja en lo que va de agosto, cerrando en $1.510 en el Banco Nación. Esta marca se alcanzó tras una baja de cinco pesos durante la jornada.
En el segmento mayorista, el tipo de cambio cerró en $1.487,5, lo que representa un retroceso de 11 pesos en la semana. En lo que va de 2026, el dólar acumula un alza de apenas 2%, muy por debajo de la inflación que en el mismo período ya suma 19,2%.
Este comportamiento marca un contraste con los primeros días de agosto, cuando el tipo de cambio mostraba un impulso que lo llevó a rozar los $1.500. En aquel momento, la tendencia se explicaba por una menor oferta y una mayor demanda de divisas, llevando incluso al Banco Central a limitar sus compras para no añadir presión a la cotización.
Sin embargo, la dinámica cambió en las últimas jornadas. Con el dólar en descenso, el Banco Central retomó un rol activo, adquiriendo este viernes US$80 millones. Esta cifra representa el monto diario más elevado de compras en lo que va de agosto, elevando el acumulado mensual a US$329 millones.
El escenario de baja del dólar se enmarca en un contexto de caída generalizada para los activos argentinos durante agosto. El índice Merval retrocedió 1,5% en la jornada y un 10% en el mes, mientras que los bonos acumulan caídas superiores al 3%.
Este viernes, los bonos perdieron en promedio 0,4%, lo que empujó al riesgo país hasta los 479 puntos básicos, con un incremento del 11,4% en lo que va de agosto.
La semana resultó especialmente desfavorable para las acciones argentinas que operan en Wall Street. Destaca el caso de Globant, que registró una caída del 15% en solo dos jornadas, tras revisar a la baja sus proyecciones de ingresos para el año.
Esta debilidad en los activos locales se manifestó un día después de conocerse el dato de inflación de julio, que se ubicó en 2,1%, superando el 1,9% registrado en junio.
Al respecto, Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, comentó: “El dato de inflación minorista para julio, del 2,1% mensual, estuvo por encima de lo esperado por el consenso de mercado. De cara al futuro, la prudencia fiscal y monetaria seguirán siendo fundamentales a mediano plazo, mientras que la dinámica del tipo de cambio y el ritmo del dólar también podrían tener su influencia. Sin embargo, ya se ha observado en la actual gestión que el impacto de las subas del tipo de cambio se ha diluido en más meses que en años anteriores”.
Pese a la reciente compra, analistas de GMA Capital advierten que el ritmo de acumulación de reservas del Banco Central en agosto es notablemente inferior al de meses previos. En julio, las compras ascendieron a US$2.163 millones, representando el 17,9% del volumen total operado en el mercado. En contraste, en lo que va de agosto, esta participación ha caído drásticamente al 4,9%.
Según GMA Capital, la estrategia actual del organismo monetario “parece mostrar una prioridad por sostener el tipo de cambio por debajo de la zona de $1.500, aun a costa de resignar algo de velocidad en la acumulación de reservas”.
En este contexto, el principal desafío será “compatibilizar el objetivo de sumar los US$10.000 millones anticipados por Daza con una estrategia cambiaria que, hasta ahora, ha mostrado poca disposición a convalidar niveles por encima de los $1.500”, concluyen desde la consultora.
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora