El debate sobre la distribución de la riqueza hidrocarburífera resurge con fuerza en la agenda regional, impulsado por un enérgico reclamo del municipio de Neuquén.
Un informe, solicitado por el intendente Mariano Gaido, puso en cifras la profunda disparidad entre los recursos generados en la provincia y los fondos que finalmente llegan a la capital.
Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas municipal, fue quien detalló esta marcada inequidad en el reparto de la renta petrolera.
En sus declaraciones radiales, Schpoliansky expuso una radiografía económica de un barril de petróleo valuado en 100 dólares. Según explicó, 30 dólares cubren los costos operativos del sistema, mientras otros 30 dólares corresponden al margen de utilidad promedio de las empresas operadoras.
Del remanente impositivo, el Estado Nacional absorbe 27 dólares, sin traducir esa recaudación en obras para la región. La provincia de Neuquén, en tanto, retiene 13 dólares a través de regalías e impuestos provinciales como Ingresos Brutos y Sellos.
El funcionario criticó esta distribución, remarcando la necesidad urgente de reabrir el debate político sobre la coparticipación.
La brecha en la recaudación se agudiza drásticamente al analizar los ingresos que recibe la capital neuquina. De los 13 dólares que percibe la provincia, a la ciudad le corresponden apenas 60 centavos de dólar por cada barril, según el esquema de coparticipación vigente.
Esta mínima retribución financiera condiciona directamente el margen de acción de la administración local, especialmente frente a la constante expansión demográfica que experimenta la ciudad.
Con esta fracción, la comuna debe afrontar la financiación de obras clave como asfaltado, infraestructura vial, loteos sociales y el mantenimiento urbano en toda la capital.
La notable diferencia entre los ingresos generados por el suelo neuquino y los recursos que retornan a la capital impulsa el reclamo de una reforma tributaria integral.
A pesar de esta situación, el municipio de Neuquén ha destacado su gestión eficiente, que le permite continuar ejecutando obras de envergadura con fondos propios y mantener su autonomía financiera.
El índice de coparticipación que recibe la capital es del 35,03% de la masa de recursos que la provincia distribuye entre sus 29 municipios.
La postura de la municipalidad capitalina sintoniza directamente con las demandas expresadas por el Ejecutivo provincial. Schpoliansky reiteró la crítica del gobernador Rolando Figueroa: “Nación se queda con 27 dólares por barril y no mantiene las rutas ni financia obras en la región”.
Ante la interrupción del financiamiento federal, las administraciones locales se han visto obligadas a ajustar sus presupuestos para sostener las inversiones. El secretario de Finanzas contrapuso el recorte de transferencias nacionales con el superávit fiscal que tanto la provincia como el municipio de Neuquén mantienen gracias a una administración propia y rigurosa.
El debate por una distribución más equitativa de los recursos petroleros promete seguir marcando el ritmo de las discusiones políticas y económicas en la región. El gobierno local busca redefinir un esquema que reconozca la relevancia de la ciudad de Neuquén como la capital operativa e industrial de Vaca Muerta.
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora