La frustración de Lewis Hamilton durante el Gran Premio de los Países Bajos no fue un arrebato sin fundamento, según Alex Brundle. El comentarista de F1 TV considera que el piloto británico tenía razones de sobra para desahogar su enojo por la radio de Ferrari.
Hamilton cruzó la meta en Zandvoort en un cuarto puesto, quedándose a las puertas del podio. La victoria fue para Lando Norris, seguido por los pilotos de Mercedes, Kimi Antonelli y George Russell. Durante la carrera, el siete veces campeón mundial transmitió varios mensajes de radio con un tono tenso, reflejando su descontento con la gestión desde el muro de boxes.
Brundle se pronunció en F1 TV, respaldando la respuesta de Hamilton cuando el equipo le consultó sobre qué compuesto de neumático prefería montar. «Eso me molestaría también, desde dentro del coche, porque estás viendo al equipo preguntarte qué neumático quieres que te monten», explicó Brundle. «Ellos ya han visto una tanda con el compuesto medio de Charles Leclerc. Están ahí sentados con todos los datos, y en la práctica tienes a un ingeniero en el muro de boxes cubriéndose las espaldas en función de lo que vaya a decir el piloto».
Aunque reconoce que Lewis participa en las reuniones y ha sentido los neumáticos en pista, siendo la única persona en el coche, Brundle contextualizó su respuesta. «Creo que su respuesta en ese momento llegó en medio de un día algo turbulento, en el que, en general, sonó un poco molesto por la radio», comentó. «Creo que su respuesta a esa pregunta en particular estuvo totalmente justificada».
La intensidad de Hamilton se entiende en el contexto de su búsqueda por un octavo campeonato mundial. El piloto es consciente de que, con el rendimiento del Mercedes hasta ahora este año, y con circuitos como Monza y Bakú en el horizonte, todo debe salir a la perfección. «Va a tener que poner todas las cartas a su favor si va a conseguir un octavo (campeonato)», afirmó Brundle, quien vincula directamente esta presión con la reacción de Hamilton.
El propio Hamilton había manifestado al inicio de ese fin de semana haber dedicado gran parte de sus vacaciones de verano a entrenar, buscando estar en la mejor posición para atacar el campeonato. Este esfuerzo, sumado a un resultado frustrante como el de Zandvoort, alimenta una intensidad que, para Alex Brundle, justifica plenamente su visible enojo.