El proyecto legislativo que busca proteger las tierras productivas de Neuquén sigue sin encontrar consenso en la Legislatura. Tras un reciente análisis por la comisión de Producción, que convocó a productores de la provincia, la propuesta enviada a principios de año por la gestión de Rolando Figueroa continúa en debate sin avances definitivos.
La iniciativa se propone establecer «áreas críticas» para asegurar una gestión eficiente del territorio y del suelo, con el fin de fijar «reglas claras» para el uso de la tierra disponible y el recurso hídrico. Entre sus disposiciones más destacadas, la propuesta prioriza el uso agropecuario del suelo y prohíbe la instalación de loteos, urbanizaciones o cualquier actividad que altere zonas productivas con aptitud agrícola. La única excepción prevista son las viviendas familiares directamente vinculadas a la explotación productiva.
Durante la reunión de la comisión, presidida por Carina Riccomini (Juntos), los diputados escucharon las perspectivas de diversos representantes del sector frutícola. Entre los asistentes estuvieron Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén; Federico Rozza y Gabriela Romano de Productores Agremiados de Centenario y Vista Alegre; y Mileva Zec, Jorge Pitón, Ariel Dimedi y Norberto Pondoriero, de la Cámara de Productores de San Patricio del Chañar.
Sebastián Hernández fue el primero en tomar la palabra, destacando la redacción conjunta de la iniciativa con el Poder Ejecutivo. Subrayó que el objetivo central es defender, mantener y desarrollar las tierras productivas para garantizar la generación de alimentos en función del entorno. Hernández explicó que el avance de la urbanización representa un problema significativo para la producción actual, mencionando inconvenientes como la contaminación lumínica, la proliferación de plagas, la acumulación de residuos y el vertido de líquidos cloacales, además de la obstrucción de los sistemas hídricos esenciales.
Mileva Zec, representante de San Patricio del Chañar, también alertó sobre los riesgos del crecimiento inmobiliario. Aclaró que el sector productivo no se opone al desarrollo, pero exige que este se realice de manera organizada para resguardar las zonas de cultivo que son estratégicas para la provincia.
Sin embargo, desde la oposición se manifestaron reparos a la propuesta. Brenda Buchiniz (Cumplir) cuestionó el alcance de la norma enviada por el Gobierno, argumentando que la regulación de las áreas productivas es una competencia que corresponde «estrictamente municipal». Por su parte, Mónica Guanque (Democracia Neuquén) analizó que el texto limita la venta de terrenos, lo que podría afectar el derecho a la propiedad. La legisladora puntualizó, en declaraciones a Diario RÍO NEGRO, que esto podría generar un «cepo» para los pequeños productores a la hora de comercializar sus predios. Guanque también señaló que, según la redacción actual, la decisión sobre «qué se puede lotear y qué no» quedaría en manos de la Secretaría de Producción, en un contexto de creciente presión habitacional en la región.
La comisión resolvió continuar con el tratamiento del proyecto en su próxima reunión, buscando alcanzar un acuerdo que equilibre la protección de las tierras productivas con las necesidades de desarrollo y crecimiento urbano.
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