Steve Witkoff y Jared Kushner, emisarios estadounidenses vinculados al expresidente Donald Trump, se reunieron este domingo con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en Kiev. Esta es la primera vez que ambos enviados visitan la capital ucraniana, un encuentro que sigue a sus conversaciones del fin de semana con el mandatario ruso Vladimir Putin en Moscú.
La visita a Kiev se desarrolló bajo una tregua temporal. El presidente Putin había decretado el cese de los bombardeos sobre la capital ucraniana durante tres días, desde el sábado hasta el lunes, garantizando la seguridad de los emisarios. Por su parte, Ucrania también anunció la suspensión de ataques contra Moscú durante el mismo período, creando un breve espacio para la diplomacia.
Durante el encuentro, al que se sumarían asesores europeos de seguridad, el presidente Zelenski reiteró la postura constructiva de Ucrania. «Queremos acelerar el fin de la guerra. La paz es necesaria. Se necesitan garantías de seguridad», declaró antes de la reunión, subrayando que sus propuestas de paz ya están listas y la importancia de un trabajo «coordinado, exhaustivo y realista».
Witkoff, empresario cercano a Trump, y Kushner, yerno del expresidente, han actuado como mediadores en este conflicto desde la invasión rusa en 2022. Aunque han visitado Moscú en ocho ocasiones, esta es su primera incursión en territorio ucraniano, a donde llegaron en tren, según informó un periodista de la AFP.
La iniciativa se inscribe en la promesa de Donald Trump de poner fin al conflicto en Ucrania en 24 horas si regresa a la Casa Blanca en enero de 2025. Sin embargo, rondas anteriores de negociaciones para terminar la guerra más mortífera en Europa desde la Segunda Guerra Mundial no han prosperado, alimentando un considerable escepticismo.
Iaroslav, un residente de Kiev de 29 años, reflejó esta desconfianza al considerar que la visita es solo una de las «múltiples» iniciativas diplomáticas que no han traído la paz. «Por ahora, no despierta ninguna esperanza, ya ha habido demasiadas negociaciones», comentó a la AFP sin revelar su apellido.
Un funcionario de la Casa Blanca, en un comunicado a la AFP, informó que en Moscú, Witkoff y Kushner «discutieron planes sustanciales para los próximos pasos, que se anunciarán en las próximas semanas», y expresaron su deseo de tener reuniones igualmente productivas en Ucrania. El asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, describió la reunión con Putin como «constructiva, extremadamente franca y basada en la confianza». Según Ushakov, los representantes estadounidenses no solo reiteraron su interés en una pronta finalización de las hostilidades, sino que también presentaron «una serie de ideas sobre las posibles vías hacia un acuerdo».
A pesar de la tregua en las capitales, las hostilidades continuaron en otras partes de Ucrania y Rusia. Durante la noche del sábado al domingo, Moscú lanzó 108 drones y misiles contra Ucrania, impactando en once lugares, aunque la Fuerza Aérea ucraniana afirmó haber derribado la mayoría. En respuesta, el ejército ruso aseguró haber neutralizado 258 drones ucranianos dirigidos a Rusia.
Estos ataques dejaron un saldo de tres civiles heridos en Ucrania. En la región rusa de Bélgorod, un ataque de dron ucraniano contra un vehículo causó la muerte de un hombre y heridas a una mujer.
Los esfuerzos de paz han encontrado obstáculos, en parte debido a conflictos paralelos, mientras Moscú y Kiev han intensificado sus ataques de largo alcance. Trump, por su parte, no ha precisado si su «idea para la paz» implica que Ucrania ceda territorio, una posibilidad que había sugerido antes. El presidente Putin, quien aseguró la seguridad de los enviados en Kiev, una ciudad castigada por ataques recientes, comentó a los delegados en el Kremlin que «la situación no es simple».