Muñiz profundizó su crisis en la Primera C al sufrir su quinta derrota consecutiva. El «Rayo Rojo» cayó 0-2 ante Sportivo Barracas en un encuentro que lo dejó aún más comprometido con la desafiliación de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), una amenaza que lo obliga a jugar con una presión creciente.
Ni el cambio de localía pudo revertir la mala racha. El equipo de San Miguel, que trasladó su casa de General Rodríguez a Campana, alquilando las instalaciones de Puerto Nuevo, no logró sumar puntos. La expectativa de romper una secuencia de cuatro caídas previas se esfumó, sumando ahora una quinta derrota que los distancia a cuatro puntos de Claypole, equipo que aún tiene su partido pendiente.
A pesar del resultado final, el conjunto de Insaurralde se plantó con firmeza en el estadio Rubén Carlos Vallejos durante la primera mitad. Bien organizado tácticamente, Muñiz generó las ocasiones más claras, a pesar de que Sportivo Barracas mantuvo mayor posesión del balón. Mientras el arquero de los visitantes, Agustín Di Biase, no fue exigido en serio, los delanteros del local lograron inquietar al guardameta de Barracas, Barrionuevo, en varias oportunidades.
Sin embargo, el destino del partido se selló en el inicio del segundo tiempo. Apenas ocho minutos después del reinicio, un error defensivo de Muñiz fue capitalizado por Tomás Bellido, el enganche de Sportivo, que con gran confianza peleó un balón aparentemente perdido. Tras robarlo, Bellido quedó mano a mano con el arquero y definió con una precisa emboquillada, adelantando a su equipo. A partir de ese momento, el elenco dirigido por «Goma» Vidal jugó con mayor comodidad.
Aunque sufrió algunos embates del local, Sportivo Barracas mantuvo el control del juego y buscó ampliar la ventaja. Una nueva habilitación de Bellido dejó a Ignacio Zanzi en posición inmejorable. El delantero no falló y, con un remate cruzado, sentenció el 2-0 definitivo. Un error puntual fue suficiente para desequilibrar un partido que Muñiz no estaba desarrollando mal.
La otra cara de la moneda fue para Sportivo Barracas. Con esta victoria, el «Arrabalero» logró cortar una serie de tres encuentros sin triunfos, asegurando su permanencia en la categoría y renovando sus ilusiones de alcanzar el Reducido. Esta meta cobra especial significado, pudiendo significar una oportunidad para sanar la herida de la final perdida en 2025.