El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, lanzó una contundente acusación contra los demócratas el jueves, calificándolos como el ‘partido del odio’ durante una convención republicana en Dallas, Texas. Sus declaraciones se producen en un momento clave, previo a las disputadas elecciones legislativas de noviembre.
En su intervención, que generó un estruendoso apoyo entre los asistentes, Vance afirmó que ‘los demócratas son el partido del odio. Son el partido que desprecia a Estados Unidos y a las personas que lo construyeron. Son el partido que puede sentir simpatía por los terroristas que perpetraron’ los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Entre cánticos de ‘¡JD! ¡JD!’ al subir al escenario, Vance tildó a los demócratas de extremistas. El objetivo de su discurso fue movilizar el respaldo republicano de cara a las elecciones de mitad de mandato, donde el control del Congreso está en juego.
El vicepresidente también sostuvo que las diferencias internas en la coalición republicana son menores en comparación con las divisiones demócratas. Advirtió que ‘este otoño, los demócratas presentan candidatos que les dirán a sus hijos qué se les permite decir, cómo se les permite vivir y, lo que es más importante, a quién deben odiar’.
La aparición de Vance, de 42 años, también reforzó su imagen entre los republicanos como un posible sucesor de Trump. El vicepresidente es considerado uno de los favoritos para la nominación presidencial del partido en 2028.
Vance, quien habló antes de un esperado discurso de Trump, ha declarado que decidirá si se postula a la Casa Blanca solo después de las elecciones legislativas. En estos comicios, los republicanos se arriesgan a perder el control del Congreso. El portal de seguimiento electoral Decision Desk HQ proyecta que los demócratas obtendrán la Cámara de Representantes por 229 a 206 escaños, mientras que el Senado se presenta con un pronóstico muy ajustado de 50-50.