En el corazón de la Patagonia, específicamente en Zapala, Neuquén, ha surgido una propuesta que transforma un clásico de la coctelería argentina: el fernet. Conocido como «El Zapalino», esta bebida no solo es la primera de su tipo elaborada íntegramente en la región, sino que busca encapsular la esencia del centro-norte neuquino en cada botella.
Sandra, la creadora detrás de este innovador proyecto, conversó con Rivadavia Neuquén y compartió los detalles de una iniciativa que honra los recursos naturales de la provincia. La idea central fue aprovechar la riqueza botánica y la calidad del agua local para forjar una identidad propia. «Es el primer fernet que se elabora en la Patagonia», remarcó Sandra, destacando que el distintivo de su receta reside precisamente en la flora autóctona y en la pureza de las fuentes hídricas de la zona.
Lejos de las producciones masivas e industriales, el fernet El Zapalino se distingue por una cuidadosa recolección de hierbas. Sandra enfatizó que utiliza «hierbas que son de la zona centro-norte de acá de la provincia de Neuquén», aprovechando la diversidad de especies aromáticas y medicinales que ofrece el territorio neuquino. Esta selección minuciosa es la que confiere al producto su carácter auténtico y regional.
El producto, que se ofrece en botellas de 750 mililitros con un valor que oscila entre 18.000 y 20.000 pesos, se ancla en una historia particular. Aunque el término «fernet» tiene raíces italianas, donde se usaba originalmente como infusión medicinal durante la Segunda Guerra Mundial –aprovechando el amargor curativo del regaliz–, la versión zapalina incorpora un elemento fundamental que lo diferencia: «Acá en Zapala tenemos el agua, nuestra agua que es casi mineral, entonces por qué no elaborar un producto que nos represente», explicó su creadora, imprimiéndole un sello inconfundible.
Una característica notable de El Zapalino es su graduación alcohólica. Con solo 15 grados, se distancia de las versiones comerciales tradicionales que superan los 30 grados, abriendo un abanico de usos más amplio. Sandra explicó que esta suavidad «te da la versatilidad de que lo puedas mezclar con una Sprite, con un agua tónica, con un pomelo», sugiriendo nuevas formas de disfrute para la coctelería. Además, su aplicación se extiende a la gastronomía, siendo ideal para «la maceración de carnes de cerdo, pollo, para darle otra impronta» a los platos.
Sus propiedades digestivas también lo convierten en un acompañamiento ideal para la sobremesa, especialmente después de un asado. Esta versatilidad se explica por su rica composición botánica, que incluye «la jarilla, la menta, la manzanilla, el romero», entre otras hierbas que dan vida a la receta.
El crecimiento de este proyecto artesanal se ve impulsado por la sinergia con otros productores locales. Próximamente, el fernet El Zapalino tendrá un espacio destacado en la feria «Tienda de Sabores», que se realizará junto con «Zapala Emprende». Este evento tendrá lugar el sábado 12 y domingo 13 de septiembre, de 16 a 22, en el Paseo La Estación de Zapala.
La feria será un punto de encuentro para casi 190 emprendedores y productores de Zapala, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de adquirir El Zapalino y una variada gama de productos de alta calidad regional, como ahumados de Junín de los Andes, miel de Aluminé y frutos rojos de zonas como San Martín de los Andes. Esta red de colaboración es fundamental para que las pequeñas elaboraciones con identidad local lleguen directamente al consumidor, fortaleciendo la economía regional sin intermediarios.