El Autódromo Enzo y Dino Ferrari de Imola fue escenario esta semana de las dos últimas jornadas de pruebas de Pirelli, enfocadas en el desarrollo de los neumáticos que equiparán a los monoplazas de Fórmula 1 en la temporada 2027. Con condiciones de pista seca y temperaturas estables, los equipos Ferrari y Racing Bulls completaron un intenso programa de evaluación.
Estos test se concentraron en los compuestos más blandos fabricados por la marca milanesa, proveedor exclusivo de neumáticos para la máxima categoría. El objetivo es recopilar datos esenciales para la selección final de las gomas de la próxima era de la Fórmula 1, buscando un equilibrio óptimo entre rendimiento y durabilidad.
Por parte de Ferrari, el trabajo de hoy estuvo a cargo de Antonio Giovinazzi, piloto de reserva de la escudería de Maranello. Al volante del SF-26, Giovinazzi completó un total de 135 vueltas, equivalentes a 663 kilómetros, con un mejor registro de 1 minuto, 19 segundos y 894 milésimas. Su programa se centró exclusivamente en los compuestos C3, realizando tanto simulaciones de clasificación como tandas para evaluar el ritmo de carrera.
La jornada anterior había visto a los pilotos titulares de Ferrari, Charles Leclerc y Lewis Hamilton, contribuir al desarrollo, sumando 623 kilómetros a los datos recogidos por el equipo italiano.
Racing Bulls también tuvo una participación destacada. Los dos pilotos titulares de la temporada, Liam Lawson y Arvid Lindblad, se turnaron en el cockpit del VCARB03. Lawson, quien recientemente sustituyó a Isack Hadjar en Red Bull Racing, inició la jornada con vueltas de rendimiento usando compuestos C3 y C4, para luego enfocarse en tandas largas con el C4. El neozelandés acumuló 65 vueltas (319 kilómetros), registrando su mejor tiempo en 1 minuto, 18 segundos y 471 milésimas.
Lindblad siguió un programa similar, evaluando los compuestos C3 y C5 durante la tarde. El joven piloto completó 73 vueltas (358 kilómetros), mejorando ligeramente el tiempo de su compañero con un registro de 1 minuto, 18 segundos y 454 milésimas.
En total, las dos jornadas de pruebas de Pirelli en Imola sumaron 400 vueltas, cubriendo una distancia de 1.963 kilómetros. Estos datos son cruciales para el desarrollo futuro de los neumáticos de la Fórmula 1.
El próximo paso en este programa de desarrollo está previsto para mediados de octubre en el circuito francés de Magny-Cours. Allí, se empleará el sistema de riego artificial de la pista para evaluar nuevas soluciones destinadas a condiciones de mojado, anticipando la diversidad de desafíos que enfrentan los equipos en la alta competición.