Los residentes de Tigre, Buenos Aires, se preparan para un jueves 17 de septiembre de 2026 que promete una marcada amplitud térmica. Las temperaturas oscilarán significativamente, con una mínima de 7°C que dará paso a una máxima de 24°C a lo largo de la jornada.
Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este día se caracterizará por cielos despejados y la ausencia de precipitaciones en todo el partido. Los vientos se mantendrán leves, con una velocidad promedio de 10 km/h, y la humedad general rondará el 88%.
Durante las primeras horas de la mañana del jueves, el ambiente en Tigre permanecerá fresco, sin lluvias. La humedad se situará en un 88%, acompañada de vientos leves del noreste que soplarán a unos 10 km/h. A medida que avance la media mañana, las condiciones se mantendrán sin precipitaciones, la humedad descenderá ligeramente al 79%, y los vientos, también leves, rotarán hacia el norte, alcanzando los 12 km/h.
Para la tarde, el SMN anticipa que Tigre continuará sin registrar lluvias. Los vientos se fortalecerán mínimamente, soplando del norte a 15 km/h. Hacia la noche, la tendencia de ausencia de precipitaciones se mantendrá, con vientos leves del noreste de aproximadamente 13 km/h.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) es la institución encargada de monitorear y predecir las condiciones climáticas en Argentina. Su labor es crucial para ofrecer pronósticos, emitir alertas tempranas ante fenómenos adversos y proporcionar datos vitales para sectores como la aviación, la agricultura y la navegación.
Las alertas meteorológicas, definidas por el SMN como la «posible ocurrencia de una amenaza meteorológica», buscan informar a la población y permitir la toma de decisiones. Se emiten con antelación y pueden referirse a lluvias, tormentas, temperaturas extremas o eventos poco habituales.
Existen distintos niveles de alerta: la alerta amarilla indica fenómenos con potencial de daño y riesgo de interrupción de actividades, siendo peligrosa en casos de altas temperaturas para grupos vulnerables. La alerta naranja advierte sobre fenómenos peligrosos para la sociedad y el medio ambiente, con temperaturas muy riesgosas para grupos de riesgo. Finalmente, la alerta roja señala fenómenos excepcionales con capacidad de provocar emergencias o desastres, donde las temperaturas pueden ser extremadamente peligrosas para todas las personas, incluso las sanas.