Transportadora Gas del Norte (TGN) ha anunciado un ambicioso plan que promete reconfigurar el mercado energético argentino: la construcción del Gasoducto Manuel Belgrano. Esta obra crucial, que unirá la cuenca de Vaca Muerta en Neuquén con Córdoba, busca no solo minimizar las importaciones de gas y líquidos, sino también potenciar significativamente las exportaciones de gas hacia Brasil, utilizando la infraestructura existente en Bolivia.
El proyecto, cuya inversión estimada asciende a 2.200 millones de dólares, será financiado en su totalidad por el sector privado. Para ello, TGN lanzará en los próximos diez días las bases de un concurso de compra de capacidad anticipada, un mecanismo clave para asegurar gran parte de los fondos necesarios.
El ducto, de 753 kilómetros de extensión, comenzará su recorrido en Tratayén, muy cerca de Añelo, el corazón de Vaca Muerta. Desde allí, atravesará cinco provincias –Neuquén, Río Negro, La Pampa, San Luis y Córdoba– hasta alcanzar el nodo de La Carlota en Córdoba. En cuanto a sus especificaciones técnicas, los primeros 278 kilómetros tendrán un diámetro de 36 pulgadas, mientras que los restantes 475 kilómetros contarán con 30 pulgadas. Se estima que su construcción generará hasta 2.000 puestos de trabajo directos.
Además del tendido principal, el proyecto incluye importantes obras complementarias destinadas a ampliar la capacidad del Sistema TGN en hasta 14 millones de metros cúbicos diarios. Esto comprende la construcción de 147 kilómetros de loops (gasoductos paralelos) de 30 pulgadas en Córdoba, Santa Fe, Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán, junto con la incorporación de hasta 71.000 HP de potencia en cinco plantas compresoras.
Se prevé que la construcción comience en abril del próximo año, con un plazo de ejecución de dos años. Así, se espera que el gasoducto esté operativo en abril de 2029, aportando una capacidad inicial de 13 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde Vaca Muerta hacia la zona centro y norte del país.
La relevancia estratégica de este nuevo gasoducto es doble. Por un lado, permitirá una drástica reducción de las importaciones, tanto de gas natural desde Bolivia como de GNL y combustibles líquidos como el gasoil, utilizados para la generación térmica, especialmente en el norte argentino. TGN proyecta que esta nueva infraestructura contribuirá a disminuir las importaciones en 700 millones de dólares anuales.
Por otro lado, el Gasoducto Manuel Belgrano abrirá nuevas rutas para las exportaciones de gas, con una proyección de 450 millones de dólares anuales, principalmente hacia Brasil a través de Bolivia, un mercado que ya ha mostrado interés y donde la ruta comenzó a utilizarse. El objetivo es fortalecer la competitividad regional y consolidar a Argentina como un proveedor energético confiable.
Horacio Pizarro, CEO de TGN, destacó la oportunidad para Argentina de «transformar, con una infraestructura troncal, el gas de Vaca Muerta en energía competitiva, con producción local, sustitución de importaciones y la generación de saldo exportable». Pizarro añadió que el Gasoducto Manuel Belgrano es un «objetivo estratégico que apunta a dar una solución concreta al déficit que viene padeciendo un amplio sector de nuestra geografía, construyendo un puente para brindar más oportunidades de desarrollo económico y social. Una inversión privada que se materializa en un contexto de reglas claras y visión de largo plazo para una Argentina que proyecta un futuro de crecimiento».
El proceso ya ha iniciado con la apertura de la manifestación de interés por parte de las productoras de gas. Los detalles específicos del concurso de compra de capacidad se darán a conocer en los próximos días, mientras que la presentación y adjudicación de ofertas se espera para fines de noviembre. El proyecto será presentado al Ministerio de Economía para solicitar su adhesión al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). TGN, controlada en un 56% por Gasinvest S.A. (sociedad de Tecpetrol S.L. y Compañía General de Combustibles S.A.), junto a SouthernCone Energy Holding Company Inc. (24%) y un 20% que cotiza en bolsa, reafirma así su compromiso con el desarrollo energético del país.