Plaza Huincul: El reclamo urgente para desviar el tránsito pesado de la Ruta 22 urbana

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Plaza Huincul: El reclamo urgente para desviar el tránsito pesado de la Ruta 22 urbana

Un vecino de Plaza Huincul, Hugo Fontalba, presentó ante los concejales una propuesta clave para la seguridad y el ambiente de la ciudad: la construcción de una circunvalación en la Ruta Nacional 22. Su iniciativa busca evitar que el transporte de cargas peligrosas y pesadas continúe atravesando el ejido urbano, una demanda expuesta en la última sesión del Concejo Deliberante a través de la «banca del pueblo».

Los motivos expuestos por Fontalba son claros: proteger el entorno y garantizar la seguridad de los residentes. Además, solicitó a las autoridades que se intensifiquen los controles existentes, ya que la normativa vigente no siempre se aplica, y en los últimos años se han registrado incidentes viales con consecuencias fatales en el tramo urbano de la ruta.

La propuesta de Fontalba, que él mismo describió detalladamente, apunta a que el proyecto de una vía de circunvalación sea declarado de interés municipal y de ejecución prioritaria. De esta forma, se logrará desviar el paso de vehículos de gran porte que actualmente circulan por la Avenida San Martín, nombre que adopta la Ruta 22 al atravesar el corazón de Plaza Huincul.

Durante su presentación, Fontalba, quien lleva tiempo trabajando en esta alternativa junto a un equipo de colaboradores, señaló las deficiencias actuales de la avenida. Mencionó el estacionamiento permitido en ambos márgenes y la presencia de un bulevar que reduce significativamente el espacio de circulación. Según sus datos, cada mano tiene entre siete y ocho metros, lo que «no cumple con las medidas especificadas por la normativa» y, además, «no existe una vía de escape de emergencia».

El vecino también puso el foco en el futuro incremento del caudal de tránsito. Alertó sobre el impacto que tendrá el inminente proyecto de Gas Natural Licuado (GNL), cuya planta de tratamiento se ubicará a 20 kilómetros al norte del área urbana, en la meseta Buena Esperanza. «Tenemos que estar pensando, ya no hay mucho tiempo», enfatizó, refiriéndose a la logística de construcción de la nueva planta. Actualmente, los camiones que circulan por la ciudad transportan productos sensibles como «gasoil, naftas, metanol y gases comprimidos», propios de la actividad petrolera local.

Ante una consulta de una concejala sobre el posible impacto negativo para los comerciantes de la avenida, Fontalba argumentó que la afectación comercial no provendría del desvío del tránsito pesado, sino de la radicación de grandes cadenas de supermercados en la zona.

Otro punto crucial del planteo de Fontalba fue la exigencia de controles más rigurosos. Pidió que se refuerce la fiscalización a los conductores, especialmente en la franja horaria que va desde la medianoche hasta las 8 de la mañana, así como durante los fines de semana. Recordó que los incidentes viales con víctimas fatales ocurridos en la Ruta 22 en los últimos tiempos se produjeron precisamente durante la madrugada.

Fontalba también alertó sobre los «pasivos ambientales» y el «riesgo» latente, señalando que la tasa de accidentalidad en la zona ha aumentado un 20% en los últimos cinco años. Concluyó su exposición solicitando a los concejales la aprobación de su proyecto de comunicación y adelantó que presentará la misma iniciativa ante el Concejo Deliberante de Cutral Co. Tras escucharlo, el presidente del Concejo, Daniel Vidondo, informó que la transcripción de su exposición será remitida al Ejecutivo local para su análisis y eventual consideración.