El Torneo Clausura vivió un momento de alta tensión y debate en la fecha 10, durante el encuentro entre Gimnasia de Mendoza y Deportivo Riestra. En el segundo tiempo, una decisión arbitral desató la polémica: la expulsión de Ignacio Sabatini, delantero del equipo mendocino, en una jugada que generó un fuerte desacuerdo.
Cuando Gimnasia mostraba un mejor desempeño en el campo, Sabatini protagonizó una jugada clave. Tras disputar el balón con un defensor de Riestra, logró quedar en posición de tiro y efectuó un remate. En el movimiento posterior, su pie impactó sobre el de Miño, un defensor rival. Aunque la imagen de la acción podría sugerir una falta, el argumento de la controversia radica en que se trató de un movimiento natural del juego, donde el atacante pisó en el lugar esperado tras su acción.
La jugada no pasó desapercibida. Germán Delfino, desde el VAR, alertó al árbitro principal, Andrés Gariano. Inicialmente, Gariano había señalado una tarjeta amarilla, pero tras revisar la acción en el monitor, cambió su decisión y mostró la tarjeta roja a Sabatini. Esta determinación fue calificada como un doble error por la crónica: tanto por la intervención del VAR en una acción de juego como por la posterior decisión de Gariano de expulsar al futbolista. Sabatini manifestó su claro desacuerdo con la decisión, gesticulando con frustración al abandonar el campo de juego.
La jornada no solo estuvo marcada por la expulsión. En la parte final del encuentro, específicamente en el tiempo de descuento, Deportivo Riestra también se vio envuelto en decisiones arbitrales controvertidas, con la anulación de dos de sus goles por posición adelantada.
El primer tanto anulado llegó cuando Mauro Ramos Errasti, asistente de línea, levantó su bandera. La revisión confirmó que Antony Alonso se encontraba en posición adelantada al momento de recibir el balón, validando la decisión del juez de línea.
Apenas dos minutos después, y con el tiempo de adición de Gariano casi cumplido, Alonso volvió a marcar, generando un eufórico festejo por parte de Riestra. Sin embargo, una vez más, la jugada fue revisada. Al trazar las líneas correspondientes, se confirmó que el jugador visitante que había bajado el balón para la posterior definición del uruguayo también estaba en posición de fuera de juego, lo que llevó a la correcta anulación del gol.