La Justicia de Neuquén formalizó la imputación contra Luis Alberto Saez Lefin, de 35 años, por intentar asesinar a balazos a un hombre de 47 años y, minutos después, disparar seis veces contra el hermano de la víctima en el barrio Gregorio Álvarez. Durante una audiencia judicial, la fiscal Lucrecia Sola le atribuyó los cargos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en concurso real con abuso de armas.
El primer incidente ocurrió el pasado 15 de septiembre, cerca de las 8:22 de la mañana. Según la reconstrucción presentada por la fiscalía, la víctima se encontraba sentada dentro de un vehículo abandonado, propiedad de su familia. En ese momento, Saez Lefin se acercó en bicicleta y efectuó tres disparos a corta distancia con un arma de fuego.
Dos de los proyectiles impactaron en la puerta trasera izquierda del rodado, mientras que el tercero alcanzó al hombre en el pómulo izquierdo. La bala ingresó por la zona del maxilar y se alojó en el lóbulo témporo-parietal derecho, causándole una hemorragia severa que puso su vida en riesgo. La víctima permanece hospitalizada, con una incapacidad temporal confirmada superior a un mes, y está a la espera de evaluaciones médicas para determinar posibles secuelas neurológicas o una deformación permanente en su rostro.
Inmediatamente después de esta agresión, se desató una segunda secuencia violenta. El hermano de la víctima caminó hacia la vivienda del imputado, ubicada a dos cuadras del lugar. Al verlo aproximarse, Saez Lefin salió de su casa y disparó seis veces directamente contra él, aunque afortunadamente, en este segundo episodio no hubo heridos.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscal Lucrecia Sola solicitó la prisión preventiva del acusado por un término de seis meses. Fundamentó su pedido en el riesgo de fuga, señalando que Saez Lefin estuvo prófugo varios días hasta que se entregó en el Departamento de Seguridad Personal el 22 de septiembre. También mencionó el peligro de entorpecimiento probatorio, dado que el arma utilizada no ha sido hallada, y el temor expresado por los vecinos del barrio a brindar información.
Por su parte, la defensa técnica del imputado rechazó la medida privativa de libertad en un establecimiento carcelario y solicitó la prisión domiciliaria con monitoreo electrónico. La defensa argumentó que el resguardo domiciliario con tobillera y la prohibición de contacto con el entorno de las víctimas eran suficientes para neutralizar los riesgos procesales planteados por la fiscalía.
Finalmente, la jueza de garantías Carina Álvarez dio por formulados los cargos presentados. Sin embargo, hizo lugar a la solicitud de la defensa y otorgó la prisión domiciliaria por un plazo de seis meses, con dispositivo de control electrónico. Adicionalmente, la magistrada dispuso una consigna policial permanente en la vivienda hasta que se concrete la colocación de la tobillera y fijó una estricta prohibición de contacto con las víctimas, sus allegados y los testigos de la causa.