FILADELFIA (AP) — LeBron James ha revelado los factores cruciales detrás de su sorpresiva decisión de firmar un contrato de dos años y 8 millones de dólares con los 76ers de Filadelfia el pasado julio. El veterano All-Star, de 41 años, destacó la amistad de larga data con Tyrese Maxey y su firme deseo de ayudar a Joel Embiid a conquistar el primer campeonato de la NBA para el centro estrella.
James compartió estos detalles durante el podcast «Mind the Game», que conduce junto a Steve Nash y que fue publicado el viernes. Está previsto que el cuatro veces campeón de la NBA se encuentre con la prensa por primera vez como jugador de los Sixers el próximo lunes, en el marco del día de medios del equipo en Camden, Nueva Jersey, antes del inicio del campamento de entrenamiento la próxima semana.
Inicialmente, James había expresado en redes sociales, tras concluir su 23ª temporada en la NBA con los Lakers de Los Ángeles, que se sentía «terminado». Sin embargo, tras pasar tiempo con su familia y constatar que se mantenía fuerte física y mentalmente durante sus entrenamientos de pretemporada, decidió prolongar su carrera. «Creo que estoy más enamorado de la búsqueda de cuánto más puedo desafiar las probabilidades», comentó James en el podcast.
La opción de Filadelfia no figuraba en sus planes iniciales, según James. Pero la situación cambió drásticamente cuando los Sixers «concretaron el sorprendente acuerdo con Boston por Jaylen Brown, el MVP de las Finales de la NBA». Además, la conexión con Tyrese Maxey fue decisiva. James y Maxey, quienes comparten agente, mantienen una amistad sólida y han entrenado juntos desde que el escolta de los Sixers llegó a la liga. Esta relación se convirtió en un pilar del mensaje de reclutamiento para el máximo anotador histórico de la NBA.
«Cuando me convertí en agente libre y decidimos avisarles a los Lakers que no regresaría, él fue una de las primeras personas que me entró en la línea, llamándome», relató James sobre Maxey, evidenciando el peso de su vínculo.
Otro gran atractivo para James fue la oportunidad de asistir a Joel Embiid, una figura a menudo afectada por lesiones, en su camino hacia un título. Embiid, quien acumula un MVP de la NBA, dos títulos de anotación y una medalla olímpica de oro, aún no ha logrado guiar a los Sixers más allá de la segunda ronda de los playoffs desde que fue drafteado en 2014. «Ha hecho todo en nuestra liga, y lo único que no ha hecho es ganar un campeonato. Y quiero intentar ayudarlo a conseguir ese primero», afirmó James.
Consciente de la presión que recae sobre Embiid, James añadió: «Tiene a una ciudad sobre sus hombros. Ha sido ‘El Proceso’ durante 10 años, 12 años, el tiempo que lleve ahí. Pero creo que es momento de meterte aún más en el proceso. Y espero poder ser, en cierto modo, esa última pequeña pieza que pueda ayudarlo a superar el obstáculo». La temporada pasada, los Sixers terminaron con un récord de 45-37 y fueron eliminados en la segunda ronda por los Knicks de Nueva York, eventuales campeones de la NBA.
El palmarés de LeBron James es inigualable: 22 veces All-Star, 21 veces seleccionado al All-NBA, cuatro veces Jugador Más Valioso y MVP de las Finales, y miembro del equipo del 75º aniversario de la NBA. En la pasada campaña, promedió 20,9 puntos, 6,1 rebotes y 7,2 asistencias. A lo largo de su carrera, sus promedios ascienden a 26,8 puntos, 7,5 rebotes y 7,4 asistencias en más de 1.600 partidos.
Su paso de ocho temporadas con los Lakers, el más largo en un solo equipo, le permitió ganar el 17º campeonato de la franquicia en 2020 y convertirse en el primer padre en jugar junto a su hijo, Bronny James, durante las últimas dos campañas. A pesar de haber calificado como «humillante» jugar para los Lakers y considerar a Los Ángeles su hogar «en el futuro previsible», la pregunta sobre por qué no regresó o consideró otras opciones como el Heat, los Cavaliers o los Warriors, quedó en el aire.
James no detalló conversaciones con otros equipos, pero dejó claro su objetivo: llevar su modelo de campeón a Filadelfia para lograr el primer título de los Sixers desde 1983. Su buen estado físico durante los entrenamientos de verano reforzó su decisión de continuar. «¿Si todavía tienes la oportunidad de hacer lo que amas, entonces por qué simplemente decir que ya terminé? ¿Cuál es la razón? ¿Tienes una razón real?», reflexionó James, reafirmando su pasión por el baloncesto y su compromiso con este nuevo desafío.