Durante la Argentina Week que se realiza en París, el presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, señaló el potencial de Vaca Muerta para abastecer la creciente demanda energética de la inteligencia artificial (IA). Para el empresario, es una nueva oportunidad de agregar valor al gas argentino.
«En Pampa ya contamos con 800 MW de generación eléctrica disponibles para un centro de datos en Vaca Muerta. Así como estamos agregando valor al gas a través del procesamiento de líquidos de TGS y de nuestra planta de urea, tenemos la oportunidad de dar un paso más: utilizar esa energía para abastecer la creciente demanda de la inteligencia artificial y desarrollar una nueva industria en la Argentina», afirmó Mindlin.
Uno de los principales desafíos para el crecimiento de la inteligencia artificial es la energía que requiere su infraestructura. A nivel global, se estima que la demanda eléctrica de los centros de datos podría pasar de 176 GW en 2023 a 325 GW en 2030, es decir, casi duplicarse en siete años.
Además, la electricidad representa entre el 40% y el 60% de los costos operativos de estas instalaciones. Por eso, contar con energía abundante, competitiva y confiable es un factor clave para su desarrollo.
Las ventajas de Vaca Muerta
En ese contexto, Vaca Muerta reúne condiciones favorables para recibir centros de datos: abundancia de gas, posibilidad de generar electricidad a precios competitivos y disponibilidad de recursos e infraestructura. La propuesta es transformar el gas de la formación en la energía que demanda la IA, agregando valor al recurso en origen.
Pampa Energía es uno de los principales productores de gas en Vaca Muerta y el mayor generador privado de energía del país. También es una de las pocas empresas que ya cuenta con energía y tierra disponibles para desarrollar un centro de datos a gran escala en la Argentina.
Según la compañía, el desarrollo de esta nueva actividad podría atraer inversiones, generar empleo calificado y abrir oportunidades para proveedores y profesionales argentinos. También aportaría nuevas divisas al país.
Pampa Energía: del gas natural a la urea
La propuesta se suma a la estrategia de industrialización del gas que Pampa ya tiene en marcha. A través de Fértil Pampa SAU, su subsidiaria, la empresa construirá en el Puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca, un complejo de urea y amoníaco abastecido con gas de Vaca Muerta. El proyecto demandará una inversión de US$ 2.693 millones y fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) mediante la Resolución 1468/2026 del Ministerio de Economía.
El complejo tendrá dos plantas de urea granulada de 3.000 toneladas diarias cada una y una planta de amoníaco de 3.450 toneladas por día. Producirá 2,1 millones de toneladas anuales de urea. La compañía estima que aportará unos US$ 1.000 millones anuales en divisas, por sustitución de importaciones y mayores exportaciones, con Brasil como uno de los principales destinos.
La obra se ejecutará en dos etapas. La primera, hasta fines de 2027, demandará US$ 1.105 millones y se concentrará en ingeniería y adquisición de equipos. La segunda, entre 2028 y diciembre de 2029, requerirá otros US$ 1.588 millones para el montaje, comisionado y puesta en marcha. La construcción estará a cargo de SACDE, mientras que Tecnimont tendrá a su cargo la ingeniería y la gestión de compras.