Pocos lo saben: para qué sirve dejar lentejas en remojo durante dos noches y guardarlas por varios días en la oscuridad

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Pocos lo saben: para qué sirve dejar lentejas en remojo durante dos noches y guardarlas por varios días en la oscuridad

Las lentejas no solo pueden terminar en un plato de comida. Desde hace tiempo circula entre aficionados a la jardinería un método que las convierte en un preparado para las plantas.

La técnica consiste en dejar las semillas en agua, permitir que comiencen a germinar y mantenerlas durante unos días en un lugar oscuro. Después, las lentejas se procesan con agua y el líquido resultante se utiliza sobre las plantas.

La explicación está relacionada con lo que ocurre dentro de una semilla cuando empieza a germinar. Durante ese proceso se activan sustancias que intervienen en el crecimiento de la nueva planta.

Por eso, algunos jardineros utilizan las lentejas germinadas para preparar un producto casero destinado, sobre todo, a favorecer la aparición y el desarrollo de raíces.

El preparado casero que busca estimular las raíces

Un estudio publicado en Horticulturae en 2025 analizó un bioenraizante elaborado con lentejas en plantas de zucchini italiano. Los investigadores observaron mejoras en el crecimiento de las raíces y en otras variables de desarrollo frente al grupo de control. El trabajo señala además que las lentejas contienen fitohormonas, entre ellas auxinas, relacionadas con la formación de raíces.

Cómo prepararlo:

  • Hidratar las lentejas: la semilla seca necesita absorber agua para comenzar el proceso de germinación. El estudio científico utilizó un remojo de 24 horas antes de pasar a la etapa de germinación.
  • Dejar en un lugar oscuro: una vez hidratadas, las semillas pueden mantenerse húmedas y cubiertas en un espacio oscuro. La falta de luz favorece el proceso inicial de germinación de muchas semillas.
  • La germinación es la parte clave: el objetivo no es guardar lentejas mojadas durante varios días, sino conseguir que comiencen a brotar. Durante la germinación se activan procesos vinculados con el crecimiento de la planta.
  • Preparar el líquido: cuando aparecen pequeños brotes, las lentejas se mezclan con agua y luego se filtran. El resultado es un líquido que algunos jardineros emplean como bioenraizante.
  • Se usa sobre todo para esquejes: este preparado tiene interés para plantas que se multiplican a partir de tallos o ramas. La idea es aportar compuestos que puedan favorecer la formación de nuevas raíces.

  • No reemplaza un producto comercial: aunque los resultados son interesantes, el estudio fue realizado en zucchini y bajo condiciones de cultivo específicas. No permite afirmar que el preparado funcione igual en todas las especies.
  • Evitar que se pudra: las lentejas deben permanecer húmedas, pero no sumergidas durante todo el proceso de germinación. Si aparece olor desagradable, moho o una textura viscosa, lo mejor es descartarlas.
  • La conservación requiere cuidado: los preparados caseros con material vegetal pueden deteriorarse. Por eso conviene preparar cantidades pequeñas y conservar el líquido en frío si no se va a usar en el momento.

La clave del método no está en el agua de remojo por sí sola. Lo que interesa es la lenteja cuando empieza a germinar y los cambios que ocurren dentro de la semilla durante ese proceso.

Pero todavía no existe evidencia suficiente para presentar este método como una solución universal. En jardinería, la especie de planta, el estado del esqueje, el sustrato, la humedad y la temperatura también influyen en la formación de raíces.

Por eso, para quienes quieran probar el truco, las lentejas germinadas pueden funcionar como un experimento casero de bajo costo, sin dejar de lado los cuidados básicos de cada planta.