Burkina Faso finalmente está en camino a Argentina, pero su viaje ha estado marcado por una espera de más de 48 horas y cambios drásticos en su plantel. Tras la cancelación del vuelo original del 30 de septiembre, el seleccionado africano, conocido como los Étalons, despegó de Casablanca, Marruecos, en la madrugada del sábado. Se espera su arribo a Ezeiza este mediodía, a pocas horas de enfrentar a la Selección Argentina. Sin embargo, la noticia principal es que no lo hacen con su equipo completo.
La Federación de Burkina Faso confirmó el viaje a través de un comunicado en sus redes sociales, destacando que «los Étalons de Burkina Faso partieron de Casablanca este viernes por la noche en un vuelo especial con destino a Buenos Aires». Pero, a la par, anunció una decisión contundente de su entrenador, Amir Abdou: muchas de las principales figuras del equipo fueron desafectadas para este encuentro. Para cubrir estas ausencias, se realizó una convocatoria de último momento de jugadores de la selección local (nacional A’), quienes se sumaron al plantel.
El comunicado oficial explicó: «Para este encuentro, el seleccionador nacional Amir Abdou no podrá contar con varios de sus jugadores clave, ausentes en el viaje. Sin embargo, no se plantean renunciar al desafío». La Federación añadió que esta situación representa «una gran oportunidad para estos jóvenes de demostrar su capacidad en el escenario internacional y defender con orgullo los colores nacionales», aunque no especificó quiénes fueron los futbolistas desafectados ni los recién incorporados.
A pesar de todos los contratiempos logísticos, el partido contra la Selección Argentina, el segundo para la Scaloneta en esta fecha FIFA, se mantiene según lo previsto. El encuentro tendrá lugar a las 21 horas en el Estadio Monumental. El itinerario de Burkina Faso en el país será exprés: después de aterrizar cerca de las 13:00 en Ezeiza, se dirigirán al hotel gestionado por la AFA. Se espera que tanto jugadores como cuerpo técnico estén en el Monumental a las 19:30, apenas con tiempo para recuperarse del cambio horario y la fatiga del viaje.
La llegada de Burkina Faso se concretó con una demora significativa, generando especulaciones sobre los motivos reales detrás de los «problemas de logística» esgrimidos por la federación burkinesa. El equipo debía haber arribado el 30 de septiembre. Fuentes locales sugieren que la demora no fue solo una cuestión operativa, sino que estuvo impulsada por reclamos de los futbolistas que permanecieron en Casablanca, Marruecos, a la espera de una solución.
Una de las principales razones detrás de la negativa a viajar inicialmente habría sido la discrepancia sobre las condiciones del traslado. Burkina Faso se habría negado a volar a Argentina bajo las mismas circunstancias que Benín, el rival anterior de la Scaloneta, que habría experimentado un vuelo comercial extenso y con escalas agotadoras. El equipo africano insistía en viajar en un chárter, similar a lo que hizo Mauritania en marzo, buscando una comodidad que no se ajustaba a la propuesta inicial.
Adicionalmente, se reveló otro punto de conflicto. La información proveniente de África indica que el acuerdo con la empresa organizadora del amistoso contemplaba los viajes, hotelería y traslados, pero no incluía una bonificación económica, un «premio» por disputar el encuentro contra Argentina. Los jugadores de Burkina Faso habrían solicitado una compensación extra, pero el arreglo que finalmente destrabó la situación y permitió el viaje no contempló este desembolso, lo que explica la llegada de una delegación incompleta.
Previo a este enrevesado viaje, Burkina Faso viene de un reciente triunfo. Este lunes, el equipo africano le ganó 1 a 0 a República Centroafricana en un partido correspondiente a las Eliminatorias para la Copa Africana de Naciones 2027. La planificación original indicaba que viajarían el martes para llegar el miércoles a Argentina, una línea de tiempo que se vio completamente alterada por los eventos posteriores.