Taiwán: Calma en la superficie, pero la vital venta de armas de EE.UU. enfrenta una incierta demora

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Taiwán: Calma en la superficie, pero la vital venta de armas de EE.UU. enfrenta una incierta demora

Taipei observa con cautela el panorama geopolítico tras la reciente cumbre entre los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping. A pesar de la afirmación de Washington de que su política hacia Taiwán «no ha cambiado», la isla permanece a la espera de un crucial paquete de armas valorado en 14.000 millones de dólares, cuya aprobación podría tardar, según analistas consultados por EFE, hasta el año 2027.

El encuentro del 24 de septiembre en Washington entre Trump y Xi parece haber fortalecido la «buena sintonía» entre ambos líderes. Con la posibilidad de dos reuniones adicionales este año, el proceso para dar luz verde a la venta de armamento podría retrasarse aún más. William Yang, analista sénior para el Noreste de Asia de International Crisis Group, subraya que «esta pérdida de prioridad del paquete de armas sin duda pondrá nervioso a Taipéi respecto al compromiso y el apoyo de EE.UU., sobre todo si el motivo es evitar molestar a Pekín».

La situación es delicada: China reivindica la soberanía sobre Taiwán y no descarta el uso de la fuerza para lograr su control. Por su parte, Estados Unidos es el principal proveedor de armamento de la isla y podría acudir en su defensa ante un eventual conflicto con Pekín.

Durante la cumbre, según la versión china, Xi Jinping instó a Estados Unidos a mantener una «posición correcta» y a «oponerse» a la independencia de Taiwán. Esto representaría un cambio significativo en el lenguaje, dado que la postura oficial de Washington es que «no apoya» la independencia. Sin embargo, el comunicado de la Casa Blanca sobre la reunión no mencionó a Taiwán, y Trump evitó pronunciarse públicamente sobre el tema, lo que fue interpretado en Taipéi como una señal tranquilizadora.

Wei-Ting Yen, investigadora asistente en el Instituto de Ciencia Política de la Academia Sínica, comenta: «Los taiwaneses prestan mucha atención a lo que Trump dice sobre Taiwán, y sus comentarios negativos siempre acaparan titulares aquí. No oír nada sobre Taiwán por parte de Washington es una señal tranquilizadora». Yen también destaca numerosas señales positivas en la relación bilateral, como el fuerte apoyo bipartidista del Congreso estadounidense, las frecuentes visitas de delegaciones de alto nivel y la creciente apertura de oficinas comerciales y tecnológicas de estados norteamericanos en la isla. Michael Cunningham, investigador sénior del Centro Stimson, coincide, señalando que, «pese al retraso en la venta de armas, y aparte de la retórica poco útil de Trump, mucha gente en ambos gobiernos se refiere a esta etapa como una edad de oro de las relaciones entre EE.UU. y Taiwán».

A pesar de este optimismo, las reticencias de Washington para aprobar el paquete armamentístico han generado preocupación en Taiwán, que en años recientes ha enfrentado una presión militar china sin precedentes. La inquietud se acentuó tras la cumbre de Pekín de mayo, cuando Trump se refirió a la venta de armas a la isla como una «muy buena baza negociadora» y admitió haber hablado con Xi sobre el tema. Esta declaración choca con una de las «Seis Garantías» de la Administración Reagan de 1982, que estipula no consultar a China sobre la venta de armas a Taiwán.

«Más del 60 % de los taiwaneses apoya reforzar nuestra capacidad de autodefensa y comprar más armamento estadounidense, así que escuchar un comentario como este genera mucha inquietud», reconoce Yen. Cunningham recuerda que es habitual que los presidentes estadounidenses retrasen ventas de armas durante periodos de «acercamiento diplomático» con Pekín, y que Trump no es el primero en discutir el asunto con el gobierno chino, sino el primero en reconocerlo abiertamente.

En cuanto al futuro, Stephen Tan, director general de International Policy Advisory Group en Taipéi, opina: «Creemos que lo más probable es que Washington apruebe el acuerdo, dividido en tres o cuatro subpaquetes, a partir de finales de este año».

Mientras tanto, la opinión pública taiwanesa sigue atenta. Un 47 % de los ciudadanos no confía en que EE.UU. siga vendiendo armas a la isla, según un sondeo del periódico local United Daily News. No obstante, solo un 15 % ve las relaciones con Washington como «negativas», de acuerdo con una encuesta de Yen.

La investigadora Wei-Ting Yen advierte sobre el «riesgo real» de que estas dudas sobre Washington puedan alimentar las «campañas de desinformación» de Pekín, buscando «difundir el fatalismo» entre la población taiwanesa. William Yang concluye que «si persiste el actual estancamiento en torno al paquete de armas, podría empezar a afectar en un futuro próximo a la confianza de los votantes independientes, e incluso de los del PDP (Partido Democrático Progresista, gobernante), en el apoyo de EE.UU. a Taiwán».