De Plaza Huincul al Pre Cosquín 2027: El largo camino de ‘La Chinita’ Tapia en busca de un sueño folklórico

Escuchar esta noticia
Powered by Estudios Max
x1

De Plaza Huincul al Pre Cosquín 2027: El largo camino de 'La Chinita' Tapia en busca de un sueño folklórico

Candela Tapia, una voz neuquina de 17 años, se prepara para el Pre Cosquín 2027. Su camino artístico comenzó a los seis años, con un debut en un acto escolar dedicado a las Islas Malvinas. Hoy, esa pasión la ha llevado a asegurar un lugar en la categoría de cantante solista, representando a la provincia de Río Negro en este prestigioso certamen.

A principios de enero de 2027, Candela viajará a Córdoba para competir con talentos de otras provincias. Su objetivo es conquistar un espacio en el escenario del festival de folklore más tradicional del país, el icónico Cosquín.

Conocida artísticamente como Candela “La Chinita” Tapia, este apodo cariñoso surgió en su familia debido a sus ojos pequeños y rasgados. El sobrenombre se consolidó durante su participación en el concurso “Talentos Federales” en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la presentadora lo adoptó al escuchar al público corearlo con entusiasmo.

La conexión de Candela con la música folklórica es profunda: a los tres años ya bailaba y a los cuatro recitaba. Fue su abuela materna quien, al descubrir su habilidad para recitar, empezó a compartirle letras y canciones, sembrando en ella el amor por el arte.

Desde entonces, el canto se fusionó con sus juegos. Los docentes de la Escuela Primaria N° 49 del barrio Centenario, en Plaza Huincul, notaron rápidamente su talento y la convocaron para participar en casi todos los actos escolares.

Tras su experiencia en el concurso de CABA, sus padres, Abel y Favi, la incentivaron a perfeccionarse. Así, Candela comenzó a viajar todos los sábados a Neuquén para tomar clases de canto.

Candela recuerda un periodo de desánimo cuando algunos profesores de canto le decían que “cantar no era gritar”, debido a su gran potencia vocal. Sin embargo, encontró en Roxi Molina a la maestra que supo encauzar su voz, motivándola a recorrer los 110 kilómetros desde la comarca petrolera hasta Neuquén para aprender.

“Llevo aproximadamente seis años con Roxi. Siempre detrás de un artista está su profe de canto. Es así, ella me enseñó muchísimo”, expresó sobre la importancia de su formación.

Candela asegura que le gustan y puede cantar todos los géneros musicales, afirmando que “no tengo barreras en la música”. No obstante, su corazón siempre se inclinó por el folklore, un amor que la acompaña desde muy temprana edad.

Fue en este género donde se presentó en la instancia regional del Pre Cosquín, celebrada en San Carlos de Bariloche en septiembre. No era su primera vez; había intentado clasificarse en dos ocasiones anteriores desde la sede de Zapala, sin éxito.

A pesar de los rechazos, no se desanimó. “Hay que tener porfía, dice Marité Berbel, y eso hice yo”, compartió, reafirmando su determinación por llegar a la ciudad cordobesa, epicentro del folklore argentino.

En Bariloche, su propuesta incluyó tres temas, acompañada por Juan Cruz Gutiérrez en primera guitarra y Damián Puentes en guitarra base.

La veta artística de Candela tiene una conexión profunda y directa con su abuela materna, Carmela, a quien cariñosamente llamaban “Carmelucha”. Ella, nacida en Junín de los Andes, también pasó años en Cutral Co y Plaza Huincul.

“Era más del folklore regional. Escribía sus propias letras, tenía una que habla del lago Huechulafquen, muy lindas. Le gustaba muchísimo cantar y recitaba muy lindo, siempre en el ámbito de los festejos familiares”, rememoró Candela.

Fue Carmela quien le inculcó el amor por la música, compartiéndole letras y canciones. “Me dejó el amor a la música y muchas enseñanzas. Era una persona muy buena, muy humilde. Falleció cuando yo tenía siete años, la perdí muy chica, pero me quedaron muchos recuerdos de ella”, afirmó Candela.

Candela relató que, cuando su abuela estuvo internada, junto a su hermana escribieron y ensayaron una canción con la esperanza de cantársela al recibir el alta. Sin embargo, su fallecimiento la afectó profundamente. “No canté más por un tiempo porque estaba enojada con la vida”, confesó. Años después, una nueva oportunidad en un concurso la impulsó a retomar su disciplina artística.

Hoy, su pasión por la música sigue firme. Para la competencia en Cosquín, llevará el mismo repertorio que interpretó en Bariloche, compuesto por los temas “El Olvidao”, “La Pasto Verde” y “Tramposo”.

Mientras se prepara intensamente para enero de 2027, Candela culminará el año con presentaciones ya confirmadas en diversas fiestas provinciales y regionales.

Para sus próximas actuaciones, Candela “La Chinita” Tapia se presenta junto a sus músicos: Martín Cáceres en primera guitarra, Francisco Campos y Damián Puentes en guitarra base, Diego Faúndez en bajo, y Maxi Cabeza en batería.