El declive de un clásico: Bertucci’s, la pizzería que perdió 90 locales y se ahogó en tres quiebras

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El declive de un clásico: Bertucci's, la pizzería que perdió 90 locales y se ahogó en tres quiebras

Bertucci’s fue, durante décadas, un referente de la comida italiana en el noreste de Estados Unidos. Sus pizzas cocinadas en hornos de ladrillo y sus inconfundibles panecillos deleitaron a miles, impulsando una expansión que llevó a la cadena a superar el centenar de restaurantes. Sin embargo, ese esplendor se desvaneció drásticamente.

La compañía atravesó tres procesos de bancarrota desde 2018 y vio cómo más de 90 de sus establecimientos cerraban sus puertas desde sus años de mayor crecimiento, según un informe de TheStreet. Hoy, apenas conserva una fracción de lo que fue, luchando por mantenerse a flote en un mercado cambiante.

La historia de Bertucci’s, fundada en Massachusetts hace más de cuatro décadas por Joey Crugnale en 1981, en Davis Square, Somerville, es un claro ejemplo de cómo una marca consolidada puede verse atrapada entre una deuda creciente, la evolución de los hábitos de consumo, el impacto de una pandemia mundial y el constante aumento de los costos operativos. Su propuesta inicial se centró en pizzas de horno de ladrillo, pastas y otros platos italianos, creciendo principalmente en el noreste y la costa este del país hasta superar los cien locales.

El primer gran golpe llegó en abril de 2018. Bertucci’s se acogió al Capítulo 11 de la ley de bancarrotas. En ese momento, operaba 59 restaurantes y arrastraba una deuda cercana a los 119 millones de dólares. La empresa señaló entonces que parte de sus problemas venían de una industria cada vez más competitiva y una reducción en el número de clientes que visitaban los restaurantes tradicionales.

A pesar de que el Capítulo 11 permite a las empresas seguir operando mientras se reestructuran las deudas, el proceso de 2018 culminó con la venta de Bertucci’s a Earl Enterprises, un grupo gastronómico dueño de marcas como Planet Hollywood. Earl Enterprises adquirió los activos de la pizzería por unos 20 millones de dólares, manteniendo en funcionamiento docenas de sus establecimientos. Pero la tranquilidad fue breve.

En diciembre de 2022, la cadena volvió a solicitar protección bajo el Capítulo 11. Esta vez, el contexto estaba marcado por las secuelas económicas de la pandemia de Covid-19. Bertucci’s reportó una fuerte caída en las ventas durante la emergencia sanitaria, sumado a dificultades con el personal, la inflación y el aumento de los costos de alimentos y otros insumos. Para entonces, su tamaño se había reducido a 23 restaurantes, concentrados principalmente en Massachusetts y otros estados de la costa este. Una vez más, Earl Enterprises intervino, comprando los activos para permitir que la marca continuara su actividad.

Los desafíos financieros no terminaron. En 2025, Bertucci’s se vio envuelta en un tercer proceso de bancarrota desde 2018, como parte de una reestructuración más amplia de Earl Enterprises. El grupo presentó el Capítulo 11 en Florida junto con varias de sus afiliadas, buscando afrontar obligaciones y mantener operativas sus marcas viables.

La sucesión de crisis ha dejado una huella profunda en la presencia geográfica de Bertucci’s. Desde su época dorada, la cadena cerró aproximadamente 90 locales, una reducción acumulada a lo largo de años y distintas fases de reestructuración. Hoy, opera un número limitado de restaurantes, con su mayor concentración en Massachusetts, el estado que la vio nacer. Actualmente, Bertucci’s mantiene 15 establecimientos activos, distribuidos en cinco estados de la costa este:

  • Massachusetts: 9 locales
  • Virginia: 2
  • Maryland: 2
  • Delaware: 1
  • Nueva Jersey: 1

El caso de Bertucci’s ilustra una transformación más grande que ha afectado a muchas cadenas de restaurantes tradicionales en Estados Unidos. El menor flujo de clientes en los salones, la competencia de opciones de comida rápida y los servicios de entrega, junto con el aumento de los costos y las deudas acumuladas, han puesto a prueba la resiliencia de negocios históricos. A pesar de las tres bancarrotas, la marca aún existe, pero dista mucho de aquella red de más de cien restaurantes que, en su momento, se extendió por gran parte de la costa este.