Megareembolso fronterizo: Washington paga $7.500 millones a Texas tras años de tensión

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Megareembolso fronterizo: Washington paga $7.500 millones a Texas tras años de tensión

El gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha aprobado un reembolso de 7.500 millones de dólares para el estado. Este pago compensa los gastos en seguridad fronteriza asumidos por Texas y se presenta como una devolución histórica, vinculada a fondos federales destinados a cubrir costos estatales y locales en la frontera sur.

La suma está directamente relacionada con los desembolsos de la Operación Lone Star, una iniciativa de seguridad fronteriza que Texas puso en marcha en 2021. La oficina del gobernador detalló que este operativo incluye el despliegue de miembros de la Guardia Nacional de Texas y agentes del Departamento de Seguridad Pública, además de la instalación de barreras físicas, tecnología de vigilancia y otras acciones implementadas en la frontera con México.

Abbott confirmó haber recibido la notificación del pago por parte del secretario Markwayne Mullin. En su comunicado oficial, el gobernador afirmó que Texas “sostuvo la línea” y calificó el reembolso como una “victoria” para los contribuyentes estatales. Esta declaración refleja su interpretación política del evento, ya que el dinero restituye una parte de los fondos que el estado asegura haber utilizado ante la percibida inacción federal.

Este desembolso llega tras años de desacuerdos entre Texas y el gobierno federal sobre la política migratoria. Durante la administración del presidente Joe Biden, Abbott ha insistido en que el estado debía intervenir con recursos propios para fortalecer la seguridad fronteriza. Esta postura llevó a Texas a invertir en el despliegue de personal, construcción de barreras, transporte de migrantes a otros estados y el uso de herramientas de vigilancia.

Según información de The Texas Tribune, la administración de Donald Trump fue quien aprobó inicialmente estos fondos como compensación por el dinero gastado por Texas en seguridad fronteriza durante el gobierno anterior. El medio señaló que la aprobación definitiva de este reembolso llegó 14 meses después de que el Congreso autorizara el fondo correspondiente.

En su solicitud formal, Texas incluyó gastos relacionados con las barreras de alambre instaladas cerca de Eagle Pass, el personal involucrado en más de 530.000 detenciones migratorias y casi 54.000 arrestos penales. También se contemplaron los costos del traslado de aproximadamente 120.000 migrantes a otros estados, luego de su procesamiento por autoridades federales, según reportó The Texas Tribune.

Próximos pasos en el reclamo de Texas

A pesar del significativo reembolso de 7.500 millones de dólares, la discusión no se da por terminada. La oficina del gobernador ha informado que Texas buscará obtener una porción de otros 3.000 millones de dólares disponibles a través del Departamento de Justicia para cubrir gastos adicionales. El objetivo del estado es ampliar la recuperación de los costos asociados a su estrategia fronteriza de los últimos años.

The Texas Tribune indicó que Texas había estimado en cerca de 10.000 millones de dólares el costo total de los programas por los que solicitó compensación federal. En total, el estado ha gastado más de 11.000 millones en seguridad fronteriza bajo la Operación Lone Star, incluyendo fondos para la construcción de muros, la instalación de boyas y cercas, la contratación de personal estatal y diversas acciones de control en la frontera.

Este ingreso también tendrá un impacto en las cuentas públicas de Texas. Los 7.500 millones de dólares podrán incorporarse a las proyecciones fiscales cuando la Legislatura estatal reanude sus sesiones en enero. Este punto es relevante, ya que el reembolso no solo resuelve una parte de la disputa con Washington, sino que también podría modificar el margen presupuestario disponible para otras decisiones del estado.

La situación, sin embargo, no se cierra con este anuncio. Aún resta determinar cómo se registrará el ingreso, qué porción cubrirá gastos ya efectuados, qué nuevos reclamos aceptará el gobierno federal y cómo se distribuirá el dinero dentro del presupuesto estatal. Mientras políticamente Abbott lo presenta como una reivindicación, administrativamente el pago reconoce una parte importante de los costos que Texas declaró haber asumido. La siguiente fase será menos simbólica y más enfocada en la gestión presupuestaria, definiendo cómo se integran estos fondos a las arcas públicas y qué reclamaciones quedan pendientes.