Una tragedia conmocionó este jueves a Pakistán: 34 alumnos y una maestra murieron al derrumbarse el techo de un colegio privado en Peshawar, en el noroeste del país. Otras 50 personas resultaron heridas, varias de ellas en estado crítico.
“Cuando los equipos de emergencia llegaron al lugar, constataron que un techo se había derrumbado sobre otro techo, aplastando el aula que había debajo y atrapando a niños en su interior”, explicó el portavoz de los servicios de rescate, Bilal Ahmad Faizi, a la agencia AFP. “Se teme que haya más niños todavía atrapados bajo los escombros”, agregó. En el lugar trabajaron más de 60 rescatistas y 16 ambulancias.
Según el vocero del hospital Lady Reading, Mohammad Asim, la mayoría de los chicos muertos o heridos en la escuela Al-Khair tenían entre 6 y 12 años, y el mayor, 14.
Un vecino, Sher Ahmed, atribuyó la catástrofe a “materiales de construcción de mala calidad” y reclamó “una investigación exhaustiva y medidas estrictas contra toda persona declarada responsable, para que tragedias como esta puedan evitarse”.
El primer ministro, Shehbaz Sharif, expresó su “profunda tristeza y hondo pesar por la pérdida de vidas tan valiosas”, y el presidente, Asif Ali Zardari, habló de un “drama desgarrador”.
Los derrumbes de techos y edificios son frecuentes en Pakistán por normas de seguridad insuficientes y materiales deficientes. En junio, más de una decena de chicos murieron al colapsar el techo de un centro de apoyo escolar en Lahore, y en 2025, 27 personas murieron al caer un edificio de cinco pisos en Karachi.