El equipo legal de Emanuel Ginóbili ha elevado un recurso de casación ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Neuquén, buscando revertir la decisión de la Cámara de Apelaciones 2 que anuló una sentencia favorable al exbasquetbolista por la tenencia de un lote en Villa La Angostura. Este paso representa una nueva fase en un litigio que se extiende por casi dos décadas y que involucra a la comunidad mapuche Paichil Antriao.
La disputa por la propiedad del predio, ubicado en el faldeo del cerro Belvedere, data de hace casi 20 años. En octubre de 2025, tras un extenso proceso, el juez civil de Villa La Angostura, Francisco Astoul Bonorino, había ordenado la restitución del terreno a Ginóbili en un plazo de 30 días. El exjugador de la NBA adquirió esta parcela en 2004.
Esa sentencia de primera instancia buscaba resolver dos causas acumuladas: una acción declarativa iniciada por Ginóbili en 2007 para confirmar la validez de su título de propiedad, y una acción reivindicatoria presentada en 2019 con el objetivo de recuperar la posesión del lote.
Sin embargo, el 7 de octubre pasado, la sala A de la Cámara de Apelaciones, integrada por Pablo Furlotti, Manuel Castañón López y Nancy Vielma, revirtió por mayoría esa decisión. La Cámara optó por anular la sentencia, exigiendo un nuevo juicio, al considerar que la resolución de primera instancia estaba mal construida, sin pronunciarse sobre la cuestión de fondo del litigio.
En respuesta a este fallo, José Ricardo Mena, apoderado legal de Ginóbili, interpuso un recurso de casación, llevando el caso ante el Tribunal Superior de Justicia, la máxima instancia judicial de la provincia del Neuquén.
Mena fundamentó su impugnación en cuatro puntos esenciales. En primer lugar, calificó de improcedente la nulidad total de la sentencia, argumentando que los defectos señalados no justificaban anular íntegramente una resolución dictada después de tantos años de proceso y con toda la prueba ya producida.
Asimismo, planteó la ‘autonomía de las acciones’, sosteniendo que tanto la acción declarativa de certeza como la reivindicatoria son jurídicamente independientes, y por ende, las supuestas deficiencias en una no deberían invalidar necesariamente la otra. También aludió a la ‘obligación de resolver el conflicto’, indicando que la Cámara tenía facultades para corregir las deficiencias y pronunciarse sobre el fondo de la cuestión, sin necesidad de ordenar un nuevo juicio.
Finalmente, el abogado de Ginóbili criticó la ‘arbitrariedad’ y ‘falta de fundamentación’ de los jueces de Cámara, quienes, a su entender, dejaron sin efecto una decisión favorable sin resolver los agravios sustanciales, prolongando innecesariamente un proceso judicial que comenzó en 2007. Por ello, solicitó al TSJ que revoque la nulidad, conserve los aspectos válidos de la sentencia de primera instancia y resuelva las cuestiones pendientes, incluyendo el derecho a la restitución del inmueble. También pidió que sea la propia Cámara de Apelaciones la que dicte un nuevo pronunciamiento, evitando que el juicio regrese a primera instancia.
Cabe recordar que la comunidad mapuche Paichil Antriao sostiene que el lote en cuestión forma parte de su territorio ancestral, el cual, aseguran, fue adjudicado por el Estado en 1902 a José María Paisil e Ignacio Antriao. Según el fallo que fue anulado, los integrantes de la comunidad habrían ingresado al terreno en 2018, años después de que Ginóbili lo adquiriera en 2004.