La ex intendenta de Villa Pehuenia, Carmen Cordero, denuncia en sus redes sociales lo que considera una clara persecución política por parte de las autoridades actuales. Su caso toma relevancia tras un incidente inusual y polémico: la colocación de una notificación oficial —o «amenaza», como ella misma la describe— en su vehículo particular. Este hecho evidencia la falta de diálogo y gestión efectiva para resolver problemas urgentes que afectan a los ciudadanos.
Desde diciembre del año pasado, he reclamado públicamente por el desmedido canon mensual de $80.000 que cobran por el uso del espacio público donde opero mi food truck, Este monto carece de cualquier tipo de contraprestación real por parte del gobierno local. Entre los problemas más visibles están la ausencia de recolección de residuos, el colapso del baño de los que trabajan en el predio y el abandono generalizado de la villa. Además, la principal calle que conduce a la península, prometida para ser reparada con fondos de la tasa vial, sigue en condiciones lamentables.
«Estamos hablando de un contexto de deterioro total y de falta de respuestas. Esto me lleva a expresar mi indignación frente a lo que percibo como una priorización equivocada de recursos y esfuerzos», asegura Cordero durante la entrevista. En lugar de atender las necesidades de los vecinos, dice que las autoridades han optado por una estrategia de hostigamiento político. La notificación dejada en su vehículo particular, usado tanto para trabajar como para transportar mercadería, es la gota que colmó el vaso.
«Me traslado en ese vehículo porque es mi herramienta de trabajo. Soy residente de Villa Pehuenia, mal que les pese, y exijo que los funcionarios se ocupen de trabajar por el bien de los ciudadanos en lugar de dedicarse a persecuciones absurdas», declara con firmeza. Su mensaje deja claro que esta situación no solo la afecta a ella personalmente, sino que refleja un problema estructural de liderazgo y gestión en la localidad.
Quienes tenemos voces criticas con este gobierno, o participamos con opiniones dentro de nuestra comunidad nos preguntamos «¿Es posible que esta notificación sea una forma de intimidación para silenciar a una figura política incómoda? ¿O simplemente se trata de un error administrativo que expone la falta de profesionalismo de las autoridades?», cuestiona. Sea cual sea la respuesta, lo cierto es que los habitantes de Villa Pehuenia merecemos soluciones concretas y no distracciones políticas.
Cordero insiste en que su lucha no es solo personal, sino colectiva. «Estoy aquí para defender no solo mis derechos, sino los de todos los vecinos que ven cómo sus demandas son ignoradas mientras las autoridades se dedican a perseguir oponentes políticos. Esto tiene que cambiar», concluye.
