Una adolescente de 15 años fue detenida este jueves en los Países Bajos, acusada de asesinar a sus dos padres y de enviar fotografías de ambos, aún con vida pero heridos, a sus compañeros de colegio a través de WhatsApp.
Las víctimas, identificadas como Johan y Matilda, de 53 años, residían en el barrio de Meerstad, en la ciudad de Groningen. El crimen ocurrió durante la madrugada del jueves.
De acuerdo con el diario neerlandés The Telegraaf, la policía llegó al domicilio tras recibir una denuncia. Según compañeros de la adolescente, una amiga de la joven alertó a las autoridades después de recibir imágenes violentas enviadas por la propia detenida. Las fotos mostraban a los padres tendidos en el suelo y la cama, con signos visibles de violencia.
«Se veía a sus padres tirados en el suelo, con los ojos abiertos. Su padre estaba en el piso, su madre en la cama. Había sangre y un cuchillo», relató una alumna del Liceo Vocacional Montessori, la escuela a la que asistía la menor, en declaraciones al mencionado diario.
Otros estudiantes afirmaron haber visto las fotos y videos, o conocer a personas que los recibieron, describiendo el material como perturbador. Además, la adolescente apuñaló al perro de la familia, un golden retriever que sobrevivió al ataque.
En la escuela, sus compañeros señalaron que tenía problemas de identidad. Varios afirmaron que pedía ser llamada con pronombres masculinos y que, posteriormente, se identificaba como Therian.
«Llevaba cola, orejas de perro y guantes. A veces también ladraba», contó un estudiante al Telegraaf. La joven formaba parte de un grupo de jóvenes con comportamientos similares; durante el recreo se comportaban como perros, gateando y ladrando, según describió otra alumna.
Quienes la conocían indicaron que Johan y Matilda eran una pareja afectuosa y que a la adolescente no le faltaba nada.
El vecindario de Meerstad, descrito por los vecinos como tranquilo, quedó conmocionado por el crimen. Frente a la casa de la familia aún permanece un cartel de venta: la pareja había adquirido la propiedad en 2017 por casi medio millón de euros y estaba próxima a mudarse a otra vivienda del mismo barrio.
La policía confirmó estar al tanto de la circulación de las imágenes y pidió que no se difundan. «Debido a la importancia de la investigación, no haremos más comentarios al respecto. Si existen imágenes relacionadas con delitos, solicitamos que se las comuniquen a la policía», señalaron según The Telegraaf.
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