Investigadores de la Universidad de Mälardalen, en Västerås, Suecia, han puesto a prueba una audaz alternativa a los sistemas agrivoltaicos convencionales. Su propuesta desafía la forma en que tradicionalmente se combina la generación de electricidad con el cultivo de alimentos, al utilizar paneles solares semitransparentes de un llamativo color magenta directamente sobre campos de brócoli.
A diferencia de los paneles solares tradicionales, que a menudo bloquean una porción significativa de la luz solar para los cultivos subyacentes, este nuevo diseño busca reinterpretar el uso del espectro lumínico. Los paneles magenta están concebidos para permitir el paso de longitudes de onda cruciales para las plantas, como la luz azul y roja, mientras que otras partes del espectro se aprovechan para la producción de energía eléctrica.
Durante la temporada agrícola de 2024, el equipo sueco instaló dos sistemas de prueba, cada uno de 20 por 20 metros, con paneles que variaban en sus niveles de transparencia. Para obtener una comparación objetiva, también destinaron una parcela a la exposición solar habitual. El proceso incluyó un monitoreo meticuloso de variables ambientales como la temperatura del aire, la humedad y el nivel de humedad del suelo, además de analizar el rendimiento, la composición nutricional y la actividad fotosintética del brócoli cultivado.
Los resultados de este experimento, divulgados por medios como *Times of India* y *The Debrief*, revelaron un hallazgo sorprendente: el brócoli cultivado bajo los paneles magenta fue capaz de aprovechar la luz solar 4,5 veces más eficientemente que las plantas expuestas directamente al sol. A pesar de recibir un espectro de luz alterado, los cultivos alcanzaron un tamaño final y un rendimiento comparables a los del grupo de control.
Sin embargo, la innovación trajo consigo un aspecto inesperado: el brócoli bajo estos paneles requirió aproximadamente 25 días adicionales para alcanzar su madurez completa. Este factor subraya un delicado equilibrio entre la eficiencia lumínica y el ciclo de crecimiento de los cultivos.
Esta investigación se enmarca en el desarrollo de la agrivoltaica, una estrategia emergente que busca optimizar el uso del suelo al permitir la coexistencia de la producción agrícola y la generación de energía solar. En estos sistemas integrados, un mismo terreno puede ofrecer tanto alimentos como electricidad, la cual podría ser utilizada para las diversas necesidades de una explotación agrícola, desde sistemas de riego y maquinaria hasta refrigeración y almacenamiento. Además, los paneles podrían ofrecer una capa adicional de protección a los cultivos contra la luz solar excesiva, las lluvias intensas o el granizo.
Actualmente, esta tecnología se encuentra en una fase puramente experimental y no está disponible para su comercialización. Los investigadores enfatizan que los resultados observados podrían variar considerablemente en función del clima, el diseño específico de las estructuras y las condiciones de cultivo particulares. El equipo de la Universidad de Mälardalen sigue trabajando activamente en nuevas combinaciones de colores y niveles de transparencia para los paneles, incluyendo pruebas con tonalidades rojas y azules. El objetivo es identificar la configuración óptima que permita un crecimiento adecuado de los cultivos sin comprometer la capacidad de generación eléctrica. La visión a largo plazo es redefinir cómo la agricultura y la energía pueden coexistir, distribuyendo inteligentemente las distintas porciones del espectro lumínico entre la producción de alimentos y la generación de energía.