La localidad de Andacollo, en Neuquén, se ve conmocionada por el misterioso deceso de un reconocido criancero, hallado sin vida en su domicilio el pasado martes al mediodía. El hombre, de 54 o 55 años, presentaba heridas y se encontraba en un gran charco de sangre, pero lo más desconcertante para los investigadores es que la vivienda estaba herméticamente cerrada desde el interior.
Familiares directos fueron quienes hicieron el descubrimiento. Preocupados al no tener noticias del hombre desde el fin de semana, acudieron a su casa, ubicada en la parte trasera de un terreno familiar. Al no obtener respuesta tras llamar a la puerta, decidieron forzar la entrada.
Al ingresar, se encontraron con una escena que generó inmediato estupor. Según detalló el comisario inspector Mariano Jara, coordinador de la Dirección del Alto Neuquén, el criancero yacía arrodillado, sin signos vitales. Una importante cantidad de sangre cubría el suelo y la cama, en un ambiente que, sin embargo, no mostraba señales de violencia exterior. Tanto la puerta principal como las ventanas estaban aseguradas con sus llaves puestas desde adentro, lo que descartó la irrupción forzada de terceros.
El examen preliminar en el lugar sumó más interrogantes. El cuerpo presentaba una herida cortante en el pie derecho, a la altura de los dedos, así como hematomas en la espalda y en la oreja derecha. A pesar de la abundante pérdida de sangre, la casa no estaba revuelta, y no se detectaron indicios de pelea o forcejeo. Un detalle clave fue el hallazgo de dinero en efectivo, resultado de la venta reciente de animales de su rebaño en la zona de Los Miches, a unos 20 kilómetros de la localidad. Este dinero fue encontrado intacto, debilitando la hipótesis de un robo.
Los últimos movimientos del criancero, conocido por su perfil solitario y reservado, se limitaban casi exclusivamente a su círculo familiar. El domingo había compartido un almuerzo con parientes. Una sobrina mencionó que estaba atravesando un estado gripal, por el cual había sido atendido en el hospital local el viernes anterior. Esta fue una de las últimas veces que se le vio con vida, aunque otra sobrina relató haber intentado comunicarse con él el lunes, sin éxito, a través de la puerta cerrada.
Actualmente, la División de Criminalística y las autoridades judiciales trabajan intensamente sobre el cuerpo y los elementos recolectados en la vivienda. Ante la naturaleza de las heridas –el corte en el pie y los golpes– y el sellado hermético del domicilio, las hipótesis en consideración abarcan desde un inusual accidente doméstico, como la caída de un objeto punzante que pudo haber causado una hemorragia fatal, hasta otras causas que solo la autopsia podrá esclarecer.
Mientras tanto, la comunidad de Andacollo espera con cautela los resultados de laboratorio y las pericias forenses, cruciales para desentrañar este peculiar caso que mantiene en vilo al norte neuquino.